domingo, 19 de abril de 2026

Clásicos NO populares (15): Franz Adolf Berwald (Suecia, 1796-1868).

 Un romántico excéntrico entre la periferia y la modernidad.

En la historia de la música europea del siglo XIX hay figuras que parecen avanzar en silencio, fuera de los grandes focos culturales de Viena, París o Leipzig, pero cuya obra -vista con cierta perspectiva- resulta sorprendentemente innovadora. De Franz Adolf Berwald podemos decir que pertenece a esta categoría: fue un compositor que vivió entre el reconocimiento ocasional y la incomprensión casi constante, y cuya verdadera estatura no comenzó a apreciarse hasta bastantes décadas después de su muerte.

BERWALD – HISTORIA DE LA SINFONIA

Berwald nació en Estocolmo el 23 de julio de 1796 en el seno de una familia de músicos de origen alemán. Su padre era violinista de la Ópera Real, lo que situó al joven Franz desde muy temprano dentro de un ambiente profesional exigente y práctico.

Como tantos músicos de su tiempo, su formación no fue académica en el sentido moderno, sino esencialmente artesanal: aprendió el violín con su padre y pronto ingresó en la orquesta de la corte. A los quince o dieciséis años ya formaba parte de la Capilla Real y de la orquesta operística, lo que le proporcionó una experiencia directa del repertorio europeo contemporáneo. Sin embargo, su formación como compositor fue en gran medida autodidacta y desde muy joven mostró una inclinación hacia la invención formal y la experimentación, rasgos que marcarían toda su producción.

Durante la década de 1810 y principios de 1820, Berwald comenzó a componer y a buscar reconocimiento en su país. Publicó incluso una revista musical -Musikalisk journal- en la que incluía piezas propias junto a obras de otros autores. Pero sus primeros pasos como compositor fueron poco alentadores. El estreno de su Concierto para violín en 1821 terminó en fracaso, con reacciones burlonas por parte del público.

Franz Berwald – Violin Concerto

Este episodio no fue aislado. La Suecia de la época carecía de una infraestructura musical comparable a la de los centros europeos, y el público no estaba preparado para una música que, sin ser radicalmente revolucionaria, sí presentaba giros formales inesperados y una personalidad poco convencional.

Tras la muerte de su padre en 1825, la situación económica familiar se agravó, empujando a Berwald a buscar oportunidades de supervivencia fuera de su país.

Gracias a una beca real, Berwald se trasladó a Berlín, uno de los centros culturales más dinámicos de Europa. Allí intentó abrirse camino como compositor de ópera, pero sin éxito. Ante la falta de ingresos, tomó una decisión sorprendente: se dedicó a la ortopedia y la fisioterapia, llegando a fundar una clínica que, por lo que parece, funcionó bien y tuvo notable éxito económico.

Este episodio, aparentemente anecdótico, nos revela características de su carácter: hombre práctico, independiente y poco dispuesto a someter su creatividad a las exigencias del mercado musical. Durante estos años, lógicamente, su actividad compositiva se redujo considerablemente.

El verdadero Berwald compositor reaparece en la década de 1840, tras su traslado a Viena. Allí, en contacto con el ambiente romántico centroeuropeo, compone en pocos años sus obras más importantes, especialmente sus cuatro sinfonías.

Estas sinfonías —Sérieuse, Capricieuse, Singulière y Naïve— constituyen el núcleo de su legado. 

Su música, aunque influida por autores como Mendelssohn o Weber, se distingue por una lógica interna poco convencional. Los desarrollos no siguen siempre los esquemas previsibles, pero mantienen una coherencia sorprendente. Paradójicamente, solo una de estas sinfonías fue interpretada en vida del compositor.

Berwald: Symphony No. 1 in G Minor "Sinfonie sérieuse": I. Allegro con energia

Berwald: Symphony No. 1 in G Minor "Sinfonie sérieuse": II. Adagio maestoso

Berwald: Symphony No. 1 in G Minor "Sinfonie sérieuse": III. Stretto

Berwald: Symphony No. 1 in G Minor "Sinfonie sérieuse": IV. Finale. Adagio - Allegro molto

Franz Berwald - Symphony No.2 in D-major "Sinfonie capricieuse" (1842)

Symphony No. 3 in C Major, "Sinfonie singuliere": I. Allegro fuocoso

Franz Berwald (1796 -1868) : Sinfonie Singuliére (Symphony Nº3) in C major (1845)

Franz Berwald (1796 -1868) : Sinfonie naïve (Symphony Nº4) (1845)

Franz Berwald - Symphony No.4 in E-flat major "Sinfonie naïve" (1845)

Regreso a Suecia: incomprensión y trabajos ajenos a la música

En 1849 Berwald regresó a Suecia esperando consolidar su carrera. Pero la realidad fue desalentadora: su música seguía siendo incomprendida y, en ocasiones, abiertamente criticada por la prensa.

Para subsistir, tuvo que dedicarse a actividades completamente alejadas del arte, como la dirección de un aserradero y posteriormente de una fábrica de vidrioEste contraste entre el creador innovador y el empresario práctico es una de las claves biográficas de Berwald. Su vida no responde al modelo romántico del artista exclusivamente dedicado a su obra, sino a una figura más compleja, obligada a negociar constantemente con la realidad.

Herencia musical sueca - Franz Berwald

A partir de la década de 1860, su situación comenzó a mejorar ligeramente. Su ópera Estrella de Soria fue representada con cierto éxito en Estocolmo en 1862.

Franz Berwald – Ouverture from "Estrella de Soria"

Franz Berwald - Estrella de Soria - Ouverture

En 1866 recibió la Orden de la Estrella Polar, y poco después fue nombrado profesor de composición, aunque de forma tardía y casi simbólica.

Murió en Estocolmo el 3 de abril de 1868, prácticamente sin haber visto consolidado su prestigio.

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Como ocurre con otros compositores “periféricos”, el reconocimiento de Berwald fue póstumo. A comienzos del siglo XX, músicos suecos como Wilhelm Stenhammar impulsaron la recuperación de su obra.

En la actualidad se le considera: El compositor sueco más importante del siglo XIX y un precursor del sinfonismo escandinavo.

Su música destaca por una cualidad difícil de definir: una mezcla de claridad clásica y originalidad estructural que la hace, después de escucharla con atención, reconocible.

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Franz Berwald - Fantasia on 2 Swedish Folk Melodies


Franz Berwald - Piano Trio No.1 in E-Flat Major

Franz Berwald - Piano Trio No.3 in D Minor

Franz Berwald Konzertstück for Bassoon and Orchestra.__Bassoon Sung kwon You.

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martes, 14 de abril de 2026

Pintores de hoy (256): Oleg Osipoff (Bielorrusia, 1969).

 Oleg Osipoff nació en 1969 en Grodno (actual Bielorrusia), en el contexto tardo-soviético.

Su formación artística no fue lineal: tras realizar el servicio militar, inició estudios en un instituto médico, que abandonó para dedicarse plenamente al arte. Posteriormente ingresó en una academia de artes, donde consolidó su formación técnica y teórica.

Durante este periodo desarrolló un interés activo por la historia del arte, visitando exposiciones y estudiando tanto pintura como escultura, lo que contribuyó a una evolución progresiva de su lenguaje artístico.



"Nací en 1969 en una familia de médicos en Grodno, Bielorrusia. Tuve una infancia poco destacable — escuela, deportes, juegos en un patio. Pero siempre me gustaba decorar con pinturas vivas la 'vida cotidiana gris' de la entonces aún Unión Soviética, para satisfacer con esta positividad la atmósfera injusta, a veces rencorosa y desesperanzada de la sociedad. Pero en ese momento no me di cuenta de que era un deseo, y simplemente dibujaba, usando lápices de colores, acuarelas, tinta, a veces simplemente bolígrafo.
Después de dejar la escuela y cumplir 18 años, me llamaron a servir en el ejército. Era la dura escuela de la vida y afectó a mi creatividad. Durante mi servicio en el ejército, cuando el tiempo lo permitía, seguí desarrollando mis habilidades artísticas.
Después de terminar el servicio militar, me matriculé en un instituto médico, pero no lo terminé y decidí en su lugar estudiar en una academia de arte. Mi país fue cambiando poco a poco para mejor, abrió muchas cosas nuevas e interesantes. Tuve la oportunidad de visitar diferentes países, familiarizarme con distintas culturas, categorías y tendencias artísticas. Mis ideas para la creatividad se transformaron y cambiaron continuamente. Investigué la historia del arte y asistí a exposiciones de artistas famosos. Estaba comprando libros sobre pinturas y esculturas. Después de graduarme en la Academia de Artes, no he dejado de trabajar en la pintura y mejoro constantemente mi técnica, la composición y la sensación del color."


Osipoff ha desarrollado su carrera principalmente en el ámbito postsoviético, estableciendo su actividad en Moscú, donde vive y trabaja. Su producción es relativamente contenida: el propio artista ha indicado que realiza entre cuatro y seis pinturas al año, lo que sugiere un proceso creativo lento y elaborado.

Sus obras se encuentran en colecciones privadas internacionales, incluyendo Rusia, Estados Unidos, Francia, Alemania, Israel y Suecia, lo que indica una circulación global aunque fuera de los grandes circuitos institucionales.

En cuanto a su presencia expositiva, se documentan muestras en: Varsovia (1999), Miami (2007), Moscú (2009).


Osipoff se define como un pintor simbolista dentro del nuevo surrealismo, una etiqueta clave para comprender su posición estética.

Su obra se caracteriza por: Composiciones complejas y narrativas, un uso de lenguaje alegórico y parabólico, escenas cargadas de significado psicológico y una construcción minuciosa y detallista.

El artista concibe cada cuadro como una historia abierta, susceptible de múltiples interpretaciones por parte del espectador.







Un elemento central en su pensamiento es la idea de que la pintura debe activar la conciencia del espectador, no ofrecer significados cerrados. En palabras del propio Osipoff (parafraseadas): La obra es un “espejo de la percepción subjetiva del mundo”. Se nutre de lecturas, cine, teatro y experiencias vitales. Debe dejar enigmas e insinuaciones, no explicaciones completas

De hecho, el artista afirma que el espectador debe completar “casi la mitad” del sentido de la obra, lo que sitúa su pintura en una lógica claramente interpretativa y participativa.


Su imaginario combina: Arquitecturas irreales, figuras humanas teatralizadas, objetos simbólicos o anacrónicos, escenarios híbridos entre lo urbano, lo fantástico y lo mental

Todo ello articulado mediante una técnica al óleo muy precisa, que contrasta con la irracionalidad o ambigüedad del contenido.




Osipoff pertenece a una corriente difusa que podría denominarse: surrealismo tardío o post-surrealismo simbólico.  No forma parte de las vanguardias históricas ni de movimientos institucionales fuertes, pero sí continúa una tradición que remite a: el surrealismo clásico, el simbolismo europeo y ciertas formas de narrativa pictórica contemporánea.




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jueves, 9 de abril de 2026

Música de cine (38): Oscar a la mejor canción en 1946: "On the Atchison, Topeka and Santa Fe".

 En 1946 se llevó el Oscar a la mejor canción "On the Atchison, Topeka and Santa Fe", compuesta por Harry Warren (1893-1981), quien ya había recibido el Oscar a la mejor canción tanto en 1935 como en 1943 y el letrista Johnny Mercer (1909-1976). 

Harry Warren - Wikipedia, la enciclopedia libre




La canción vio la luz un poco antes, en 1944, y a mediados de 1945 ya estaba en la lista de éxitos de los Estados Unidos con notorias versiones de Bing Crosby y la orquesta del genial Tommy Dorsey (1905-1956).



El tema de la misma hace referencia al antiguo ferrocarril de Atchison, Topeka y Santa Fe y apareció en 1946 en la película "The Harvey girls", donde la cantaba Judy Garland acompañada de Ben Carter (1910-1946), Marjorie Main (1890-1975), Virginia Lee O´Brien (1919-2001), Raymond Wallace "Ray" Bolger (1904-1987) y el coro de la Metro Goldwyn Mayer.



Judy Garland. Fuente The Guardian.




Marjorie Main (1890-1975)


Virginia Lee O´Brien (1919-2001)


Raymond Wallace "Ray" Bolger


La película, un divertimento sin especial relevancia pero amable, fue dirigida por George Sidney. Estaba basada en una novela del mismo nombre escrita por Samuel Hopkins Adams (1871-1958) en 1942.






El argumento, como suele ser habitual en este tipo de comedias musicales espumosas, es poco menos que una anécdota: Aventuras y desventuras románticas de las camareras de Frederick Henry "Fred" Harvey (1835-1901), el cual, hombre de ideas y negocios, desarrollo los comedores, restaurantes, tiendas de recuerdos y hoteles de la marca Harvey House, que servían a los pasajeros del ferrocarril de Atchison, Topeka y Santa Fe.













Versiones de la canción:

-Frank Sinatra.


-Henry Mancini.


-Harry Connick, Jr.



-John Denver.


-Bing Crosby.



-Eric Kunzel.



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Mi agradecimiento a mi amigo Miguel de la Concepciónsiempre fuente de conocimientos musicales e inspiración.

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