jueves, 5 de noviembre de 2026

Opinión personal (121). La construcción de la imagen de la mujer (7). De la Biblia al cine...con un poco de sangre por el camino.

"Dios le castigó poniéndole en manos de una mujer"

Libro de Judith 16:7 

La presencia de mujeres valerosas (y muy predispuestas a cortar cabezas masculinas) es abundante en la Biblia. Entrar en detalle en tan sangriento y expeditivo asunto desborda con mucho nuestro objetivo en este momento, así que dejamos su análisis más pormenorizado para futuras entradas de este blog. 

En cualquier caso, en la entrada anterior ya nos referimos a las sugerentes capacidades al respecto de Salomé, una dama que con arte y velos consiguió la cabeza que deseaba en una bonita bandeja de plata. Vimos también el gran éxito iconográfico y literario que tuvo su figura a finales del XIX y aunque es difícil competir con tal fascinación, tenemos que mencionar que otras mujeres bíblicas también consiguieron seducir a los pintores decimonónicos. Entre ellas destacan Judith y Dalila. La primera mostró su vigor  y determinación separando la cabeza de Holofernes de su cuerpo, la segunda, más sibilina, cortó la raíz de su fuerza a Sansón, dejándole a merced de sus enemigos.

Libro de Judit - Wikipedia, la enciclopedia libre

Dalila - Wikipedia, la enciclopedia libre

Judith. Arthur Riedel. 1840.

Horace Vernet - Judith et Holopherne 

Judith y Holofernes. John Rogers Herbert. 1863.

Judith. Fredrick Sandys. 1860

Judth y Holofernes. 1. Gustav Klimt.

Gustav Klimt. Judith y Holofernes. 2

Judith y Holofernes. Franz von Stuck. 1927.

Judith y Holofernes. Franz von Stuck.

Sansón y Dalila. Gustave Moreau. 1882.

Sansón y Dalila. Solomon J. Solomon. 1887.

Sansón y Dalila, gran óleo sobre lienzo pintado por Echena en 1887 (Museo de Bellas Artes de Bilbao).

En entradas anteriores hemos tenido oportunidad de ver ya algunos personajes literarios que tuvieron en el época que estamos estudiando una gran importancia en la creación de la imagen de la mujer (The lady of Shalott, Elaine, Ofelia, la Salomé de Wilde, la Lulú de  Wedekind etc.), pero no podemos dejar de mencionar a la Salambó de Flaubert, que despertó la imaginación perversa y concupiscente de muchos gracias al coito ritual de la dama con una pitón, a la Lorelei del poeta alemán Clemens Brentano o la de Heine, o a Sidonia von Borke que muestra una seducción destructiva a veces a través de los cantos (como las sirenas), a veces con pócimas o hechizos. 


Opinión personal (121). La construcción de la imagen de la mujer (7)
Salambó. Gabriel Ferrier.

Opinión personal (121). La construcción de la imagen de la mujer (7).
Salambó. Auguste Rodin.

Eduard Jakob von Steinle. The Lorelei. 1851.

Emil Krupa-Krupinski. Loreley. 1899

Edward Burne-Jones. Sidonia von Bork

Aparte de los personajes mitológicos y aquellos que fueron creados por la imaginación literaria, en las ultimas décadas del siglo XIX algunas personalidades femeninas históricas ofrecieron a los creadores del momento la oportunidad de transferirles, ya fuese por su azarosa vida o por la leyenda que crearon tras de sí, todas las características de "perversidad" que estamos viendo como santo y seña de la femmes fatales. Así abundaron cuadros de Cleopatra, Mesalina, Lucrecia Borgia...  

Alexandre Cabanel. Cleopatra ensayando venenos con los condenados a muerte. 1887.

Cleopatra. Gustave Moreau. 1887.

La ejecución de Mesalina. 1874. Gustave Moreau. 

La muerte de Mesalina. Victor Francois Eloi Blennoury. 1850. Museo de Grenoble.

Mesalina. Eugène Cyrille Brunet. 1884. Museo de Bellas Artes de Rennes.

Dante Gabriel Rossetti. Lucrecia Borgia. 1860. 

Lucrecia Borgia reina en el Vaticano en ausencia del Papa. Frank Cadogan Cowper.1909.

En este itinerario iconográfico que estamos realizando no podía faltar tampoco el realismo crudo de las cortesanas, amantes o prostitutas.
En el último tercio del siglo XIX la expansión de la prostitución, especialmente en las grandes ciudades, fue asombrosamente enorme. Las cifras de prostitutas, por mencionar un caso concreto, en una ciudad como Londres resultan inimaginables para nuestros parámetros actuales. Desde luego, no es este el sitio para analizar un fenómeno tan complejo, pero sí lo es para mencionar que el impacto del mismo en el mundo artístico no fue para nada menor y tuvo su plasmación en algunas obras de arte que, como la Olympia de Manet, causaron un escándalo monumental, ya que se pasó de mostrar cuerpos femeninos, más o menos legitimados por la mitología o la historia, a hacerlo sin tapujos y de forma que casi parecía una oferta pública de venta.


Olympia. E. Manet.

Paul Cezanne. A Modern Olympia. 1873-74.

Henri Gervex. Rolla. 1878

Toulouse Lautrec. La inspección médica. 1894

Adrien Barrère. Cartel para el Folies Bergére.

El cliente. L. Forian. 1878.

La atenta. Jean Béraud.

Baile de máscaras. E. Manet. 1873.


La prostitución era un problema social importante y las consecuencias de la misma, a nivel sanitario, en una época que no existían antibióticos, fueron abrumadoramente desoladoras.
La sífilis y otras enfermedades venéreas hicieron estragos entre los clientes de la misma. 
De esa triste manera se entremezcló el deseo carnal (no olvidemos que la era victoriana fue una época de profunda represión sexual y, por ende, se desarrollaron de "salidas alternativas" a la misma: ya que la diosa estaba en casa, la puta tenía que estar en la cama), con el miedo real al contagio de enfermedades devastadoras y sin posible cura. 
Y ese miedo se mostró no solo en cuadros claros y directos sobre el asunto sino también en el simbolismo destructor que de nuevo se atribuyó a figuras a las que, con tan solo acercarse a ellas,  ya producían la muerte o destrucción del hombre. Proliferaron las Esfinges, Medusas, Sirenas, Arpías y hasta aterradoras vampiras chupasangres.

Franz von Stuck. The Kiss of the Sphinx. 1895.

Microsoft Word - TFG - Proceso (La iconografía de la esfinge).

Esfinge. Franz von Stuck. 1904.

Edipo y la Esfinge. 1864. Gustave Moreau.

Las caricias de la Esfinge. 1896. Fernand Khnopff

Cabeza de Medusa. Franz von Stuck. 1892.


La sangre de Medusa. Fernand Khnopff.

Medusa. Arnold Böcklin. 1878.

Edward Burne-Jones. La muerte de Medusa I. 1882

Sirenas. Arnold Böcklin.

Waterhouse. Sirena

Ulises y las sirenas. Herbert James Draper. 1909.


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lunes, 2 de noviembre de 2026

Clásicos NO populares (22): Anton Urspruch (1850-1907).

Dentro de la apabullante cultura musical de la Alemania del siglo XIX algunos compositores más que meritorios quedaron eclipsados por las grandes figuras del momento. Este fue el caso de Anton Urspruch, que siendo un excelente pianista, pedagogo y compositor quedo, con el tiempo, relegado a un discreto segundo plano, aunque su figura y su obra merece ser conocida y revalorizada.



Urspruch fue discípulo de Franz Liszt y de Joachim Raff, dos figuras esenciales de la música romántica europea, pero su personalidad musical no quedó subordinada a su influencia que que desarrolló un lenguaje propio, en el que convivían el romanticismo tardío y el interés por la polifonía antigua.

Anton (Peter) Urspruch nació en Fráncfort del Meno el 17 de febrero de 1850, en el seno de una familia vinculada al mundo de las letras y las artes. Su padre, Carl Theodor Urspruch, era escritor y colaboraba como redactor en el Frankfurter Journal. En su ascendencia familiar también había figuras relacionadas con el teatro y la música, circunstancia que contribuyó a crear un ambiente favorable para sus inquietudes artísticas.

Sus primeras inclinaciones no estuvieron exclusivamente dirigidas hacia la música, pero pronto quedó de manifiesto su facilidad para el piano y la composición. 

Inició sus estudios musicales en Fráncfort con Martin Wallenstein, profesor de piano, y con Ignaz Lachner, compositor y director de orquesta perteneciente a una conocida familia de músicos alemanes.


El encuentro con Joachim Raff (1822-1882), compositor suizo-alemán que ejerció una influencia importante en su desarrollo, fue decisivo en su desarrollo musical. Urspruch estudió con él en Wiesbaden y estableció una relación de amistad y admiración que se prolongaría durante años.

Joachim Raff - Wikipedia, la enciclopedia libre

En 1871 se trasladó a Weimar para ampliar su formación pianística con Franz Liszt (1811-1886). Aquella estancia, prolongada durante varios años, le permitió entrar en contacto con uno de los ambientes musicales más estimulantes de Europa. 

La relación con Liszt fue especialmente significativa. Urspruch le dedicó su primera obra publicada, la Sonata quasi Fantasia, para piano a cuatro manos, op. 1, aparecida a comienzos de la década de 1870. Sin embargo, pese a la admiración que sentía por su maestro, no se convirtió en un simple continuador de su estética. Su personalidad musical logró mantener, al decir de los expertos, una considerable independencia.

Obras para piano de Anton Urspruch.

En septiembre de 1878, con apenas veintiocho años, Urspruch fue nombrado profesor del prestigioso Conservatorio Hoch de Fráncfort, institución fundada el año anterior y dirigida por Joachim Raff. 

Su incorporación coincidió con un momento especialmente interesante de la vida musical de la ciudad. Entre sus profesores figuraban Clara Schumann, Carl Fälten y otros músicos destacados, que representaban distintas sensibilidades y corrientes estéticas.




Urspruch asumió inicialmente la enseñanza de piano y, posteriormente, también la de composición y teoría musical. Su posición dentro del conservatorio era significativa: pertenecía a una generación de músicos que defendía la apertura hacia nuevas corrientes, sin renunciar por ello a una formación técnica rigurosa ni al conocimiento de la tradición.

La muerte de Raff, en 1882, provocó cambios en la dirección del centro. 

Las discrepancias con el nuevo responsable, Bernhard Scholz, y las diferencias de concepción pedagógica llevaron a Urspruch y a varios compañeros a abandonar el conservatorio. En 1883 se incorporó al recién creado Conservatorio Raff, institución que había surgido precisamente como alternativa al Hoch y que contaba con Hans von Bülow como presidente honorario. Allí permaneció como profesor de teoría musical hasta su fallecimiento.

Piano Concerto, Op. 9 (1882)

Durante estos años desarrolló una intensa actividad pedagógica y compositiva. Entre sus alumnos hubo músicos que alcanzarían posteriormente cierta notoriedad, como los directores Alfred Hertz y Walter Damrosch. Su labor docente fue una parte fundamental de su trayectoria, aunque su nombre quedaría asociado principalmente a la composición.

Alfred Hertz - Wikipedia

Walter Damrosch - Wikipedia

En el terreno personal, en 1881 contrajo matrimonio con Maria Emilie (Emmy) Cranz, hija del editor musical Alwin Cranz, una figura importante del mundo editorial alemán. El matrimonio tuvo cuatro hijas. Esta relación familiar también facilitó la difusión de sus composiciones, muchas de las cuales aparecieron publicadas por editoriales de prestigio como Schott, Breitkopf & Härtel y Cranz.

La producción de Urspruch es difícil de encasillar en una única corriente. Aunque recibió una formación profundamente vinculada a Liszt y Raff, su música, como he mencionado al principio de esta entrada, no se adhirió plenamente a las tendencias de la llamada Nueva Escuela Alemana, ni tampoco se identificó sin reservas con el conservadurismo musical de otros compositores contemporáneos.

Su catálogo comprende obras para piano, canciones, música coral, composiciones de cámara, piezas sinfónicas y óperas. 

Entre sus primeras publicaciones destacan los Cinco Fantasiestücke, op. 2, y diferentes colecciones de canciones sobre poemas de Heinrich Heine y otros autores. En estas obras se aprecia su sensibilidad para la melodía y su interés por el tratamiento expresivo de la voz.

5 Fantasiestücke, Op. 2: No. 1 in D-Flat Major

En el ámbito instrumental sobresalen su Concierto para piano en mi bemol mayor, op. 9, 

Anton Urspruch - Piano Concerto, Op. 9 (1882)

Anton Urspruch (1850-1907) - Piano Concerto Op. 9

y su Sinfonía en mi bemol mayor, op. 14. 

Anton Urspruch: Symphony in E-Flat Major, Op.14

Ambas composiciones muestran su dominio de la escritura orquestal y una personalidad que combina la tradición romántica con una elaboración formal muy cuidada.

El concierto para piano, dedicado a Joachim Raff, tuvo una recepción especialmente favorable. Urspruch fue su propio solista en el estreno celebrado en Wiesbaden en enero de 1878, y poco después lo presentó en el Musikverein de Viena. La acogida fue suficientemente buena como para consolidar su reputación como compositor y pianista. No era un músico desconocido ni un simple discípulo de grandes maestros: había conseguido hacerse un nombre en los principales círculos musicales de su entorno.

La Sinfonía en mi bemol mayor, op. 14, fue estrenada en la década de 1880 y también tuvo buena acogida.

Pero Urspruch sentía una especial inclinación por la música vocal. Consideraba que la voz humana era el instrumento capaz de alcanzar la expresión artística más completa. Esta convicción explica la importancia que concedió a las canciones, las composiciones corales y las obras de mayor dimensión vocal y orquestal.

Durante la década de 1880 y, especialmente, en los años noventa, Urspruch fue dedicando una atención creciente al teatro musical.

Su primera ópera importante fue Der Sturm (La tempestad), estrenada en Fráncfort en 1888. La obra, basada en la conocida pieza de William Shakespeare, contaba con libreto de Pirazzi y fue dirigida en su estreno por Otto Dessoff. El interés de Urspruch por Shakespeare no era casual: el compositor encontraba en la literatura dramática una fuente de inspiración para desarrollar personajes, situaciones y conflictos mediante la música.

Su mayor éxito teatral llegaría con Das Unmöglichste von allem (Lo más imposible de todo), una ópera cómica en tres actos basada en una comedia del dramaturgo español Lope de Vega. Lo particularmente interesante es que el propio Urspruch escribió el libreto, adaptando el argumento de la obra original.

Das Unmöglichste von Allem: Act II Scene 9: Wurdig Euch zu grussen (Feniso, Diana, Roberto)

Estrenada en Karlsruhe en 1897 bajo la dirección de Felix Mottl, obtuvo una acogida muy favorable y posteriormente se representó en otras ciudades, entre ellas Darmstadt, Leipzig, Colonia y Praga. Su argumento gira alrededor de la imposibilidad de controlar a una mujer enamorada, una premisa que permitía al compositor desarrollar situaciones cómicas y una caracterización musical de los personajes.

Otra faceta menos conocida, pero particularmente reveladora de sus inquietudes intelectuales, fue su interés por la música religiosa antigua. Urspruch se aproximó al estudio del canto gregoriano y de la polifonía vocal del Renacimiento, convencido de que aquellas tradiciones encerraban principios musicales que podían enriquecer la creación contemporánea. Resulta llamativo que, siendo protestante, mostrase una profunda fascinación por la música litúrgica católica. Visitaba con frecuencia la catedral de Maguncia y el monasterio de Beuron, donde mantenía contacto con los monjes y participaba en conversaciones sobre música religiosa. En 1906 llegó incluso a entrevistarse con el papa Pío X para tratar cuestiones relacionadas con el canto gregoriano.

Fruto de sus investigaciones publicó en 1901 Der gregorianische Choral und die Choralfrage (El canto gregoriano y la cuestión del canto), un trabajo que refleja su interés por la recuperación y correcta interpretación de esta tradición musical.

También en este ámbito se sitúa su oratorio Ave Maris Stella, op. 24, estrenado en Düsseldorf en 1898 y dedicado a Johannes Brahms. 

Anton Urspruch falleció en Fráncfort el 11 de enero de 1907, a los cincuenta y seis años. 

En sus últimos momentos trabajaba en una nueva ópera, Die heilige Caecilia (Santa Cecilia), dedicada a la patrona de la música, que quedó inacabada.


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Anton Urspruch - Cello Sonata in D-major, Op.29 (1893)

Cavatine & Arabeske, Op. 20: II. Arabeske

Variationen über ein eigenes Thema, Op. 10: Theme. Andante espressivo - Vars. I-VI


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