El 10 de mayo de 1869, en Promontory Point, Utah, se unen las vías del ferrocarril Union Pacific y las del Central Pacific con un simbólico clavo de oro.
Ocio Inteligente: para vivir mejor
Actividades culturales que para mí otorgan al ocio un plus de interés. Arte, música, cine, fotografía…también algunos artículos y reflexiones. Todo ello con un particular afán de contribuir a la difusión cultural en todos los ámbitos. Una de las secciones, "La obra provocadora", es para adultos.
viernes, 8 de mayo de 2026
Recordando la Historia (10): 1869. El ferrocarril une, en USA, el Atlántico y el Pacífico.
miércoles, 6 de mayo de 2026
Clásicos NO populares (16): Cipriani Potter (1792-1871).
La vida de Cipriani Potter, pianista, compositor y pedagogo británico, atravesó un momento decisivo: el tránsito entre el clasicismo tardío y el primer romanticismo en Inglaterra.
Su nombre hoy relativamente discreto -como todos los de esta sección- fue, sin embargo, central en la configuración de la cultura musical londinense de su tiempo.
sábado, 2 de mayo de 2026
Lugares (105): Rávena. San Vitale. (Italia)
Hay lugares cuya impresión no se desgasta con los años, sino que se condensa.
La Basílica de San Vitale es, para mí, uno de ellos. Ocho años después de nuestra visita, en un ya lejano julio del 2018, lo que permanece en mi cabeza no es tanto un recuerdo detallado y preciso (¡la edad y la carcoma de la memoria se empiezan a notar!), como una sensación casi física: la de haber entrado en un espacio donde la materia -luz, sombra, color, textura- parecía obedecer a otro tipo de leyes.
Rávena en sí misma ya plantea, desde mi punto de vista, una gran paradoja. No es
una capital monumental al uso. De hecho sus calles, su escala, e incluso la
apariencia exterior de muchos de sus edificios, no anticipan lo que se puede encontrar en su interior. Sin
embargo, fue en el siglo VI uno de los centros neurálgicos del Mediterráneo:
capital imperial, luego ostrogoda, y finalmente enclave del Imperio bizantino
en Italia. Esa condición liminar explica que allí se conserven algunos de los
conjuntos de mosaico más extraordinarios del mundo antiguo tardío.
Quien llega
a San Vitale entiendo que, generalmente, ya sabe de antemano lo que espera encontrar de puertas adentro, pero aún así no deja de sorprender. El edificio, de
planta octogonal y ladrillo sobrio, no anuncia lo que guarda. No hay, desde luego, una
monumentalidad clásica que prepare la mirada. Más bien al contrario: el acceso
parece casi contenido, como si la iglesia quisiera pasar como desapercibida.
Ese
contraste forma parte de la experiencia. Al cruzar el umbral, la percepción
cambia de inmediato: el espacio se eleva, se abre, y sobre todo se vuelve, de alguna forma, inmaterial.
Recuerdo en ese interior una iluminación bastante tenue. Entiendo que, en parte, se trata de una decisión museística moderna para preservar los mosaicos, pero han logrado con ello, también, prolongar, en cierto modo, la atmósfera original. La luz no inunda: se filtra y rebota. Y es en ese semi-penumbra donde el oro y el resto de los colores de los miles y miles de teselas comienza a absorber la atención e los visitantes.
Rememorar la visita es tomar conciencia de la profunda sensación de asombro al entrar en este templo y eso a pesar de que ya habíamos visitado anteriormente San Apolinar el Nuevo y el Mausoleo de Gala Placidia (lugares sin duda igualmente sorprendentes y de los que ya he tenido oportunidad de hablar en entradas anteriores de este blog).
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Lugares (103): Rávena. San Apolinar Nuevo
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Lugares (104): Mausoleo de Gala Placidia. Rávena.
Los mosaicos de San Vitale no se ofrecen al espectador de manera inmediata; requieren unos segundos de adaptación visual. Pero cuando el ojo se acostumbra, la escena se despliega, realmente, con una intensidad inesperada: No es solo el color, aunque ese despliegue de verdes, azules y dorados sigue resultando sorprendente, sino la increíble calidad de las imágenes: figuras nítidas, frontales, hieráticas, como si no pertenecieran al mismo orden de realidad que de el que las observa.
Justiniano y Teodora: presencia sin tiempo
Entre todos los conjuntos, destacan inevitablemente los paneles del emperador Justiniano y los de la emperatriz Teodora (de fama controvertida). Son, probablemente, las imágenes más icónicas del arte bizantino occidental.
Justiniano aparece rodeado de clérigos y soldados, sosteniendo la patena. Teodora, con un cortejo quizás más refinado, porta el cáliz en un espacio que sugiere arquitectura palaciega.
Ambos están representados sin profundidad real, suspendidos en un fondo potentemente dorado que anula cualquier referencia espacial concreta. No son retratos en sentido moderno: se trata, más bien, de afirmaciones visuales de poder y sacralidad.
Durante siglos, también hoy claro, estos mosaicos nos retrotraído a un mundo totalmente desaparecido -el Imperio bizantino-, pero no solo como una mera reconstrucción histórica, sino como una fascinante presencia de imágenes que siguen conservan una magia portentosa.
Uno de los aspectos más difíciles de explicar -y también más fáciles de sentir- en San Vitale es la forma en que el espacio parece desmaterializarse: No hay ninguna perspectiva naturalista; las figuras parecen no proyectar ningún peso; los fondos dorados eliminan la idea de un lugar preciso...
Esto, que para algunos podría considerarse una limitación, no es
una incapacidad técnica, sino una elección estética profunda: el objetivo no es tanto representar el mundo visible, como tuvimos oportunidad de reseñar en la entrada del Mausoleo de Gala Placidia, como sugerir una realidad transfigurada, etérea, fuera del tiempo.
No estamos mirando solo escenas, estamos entrando en una lógica distinta de percepción.
martes, 28 de abril de 2026
Música Barroca (46): Johann Joachim Agrell (Suecia,1701-1765).
Johann Joachim Agrell nació el 1 de febrero de 1701 en la parroquia de Löth (Östergötland, Suecia), en el seno de una familia culta de nivel medio ya que su padre era pastor luterano. Este hecho favoreció que él recibiese una formación temprana sólida, tanto musical como académica.
Se formó en la Universidad de Uppsala, donde
estudió inicialmente derecho, pero participó activamente en la vida musical
universitaria como violinista y clavecinista, destacando en estas dos últimas facetas. Allí recibió influencias decisivas
de la tradición alemana y del pensamiento teórico musical de la época.
Herencia musical sueca - Johan Agrell
Kassel (c. 1734–1746)
En torno a 1734 entró al servicio de la corte del príncipe alemán Maximiliam Hesse-Kassel (1689-1753) como violinista y músico de continuo. Durante ese periodo: Desarrolló una acreditada reputación como virtuoso del violín y del clave.
Durante esos años realizó viajes por Italia, Francia e Inglaterra, entrando en contacto con corrientes musicales europeas avanzadas. De hecho, este contacto internacional fue decisivo para su estilo, en el que combina la tradición germánica con las influencias italianas.
En 1746 fue nombrado Kapellmeister (maestro de
capilla) de la ciudad de Núremberg, uno de los cargos musicales más
importantes del ámbito urbano alemán.
El desempeñó de ese cargo suponía, además, ser director musical de la ciudad, organista de la Frauenkirche (iglesia de mujeres), responsable de música para ceremonias públicas y compositor oficial municipal.
Permaneció en este puesto hasta su muerte el 19 de
enero de 1765 en la misma ciudad.
ReciClassíCat: AGRELL, Johan Joachim (1701-1765) - Music from the Age of Liberty
A Agrell se le sitúa en el final del Barroco tardío,
pero su lenguaje se sitúa claramente en transición hacia el estilo galante y
el primer clasicismo.
Características principales: Escritura clara y elegante (estilo galante), predominio de la forma tripartita y frases simétricas, desarrollo temprano de la sinfonía preclásica, importancia del teclado (clave) como instrumento solista
Se le considera uno de los primeros compositores en desarrollar la sinfonía fuera de Italia.
Compuso al menos 22 sinfonías, además de conciertos y sonatas.
Hay que reseñar un aspecto importante: Gran parte de su obra se ha perdido. De hecho, no se conservan manuscritos autógrafos (solo existen copias). Su producción vocal estuvo durante mucho tiempo considerada desaparecida. Esto explica su relativa marginalidad historiográfica frente a otros contemporáneos.
Johan Agrell - Concerto in B-minor for flute and harpsichord - Allegro (1/3)
Johan Agrell - Concerto in B-minor for flute and harpsichord - Andante (2/3)
Johan Agrell - Concerto in B-minor for flute and harpsichord - Allegro (3/3)
Johan Joachim Agrell (1701-1765) - Symphony in A Major




















