Ignaz Moscheles ocupó un lugar singular en la historia de la música europea de la primera mitad del siglo XIX a pesar de que hoy apenas sea conocido a nivel de aficionado.
Fue un pianista de enorme prestigio, compositor, director de orquesta y pedagogo, y durante varias décadas estuvo en el centro de la vida musical europea. Amigo de Beethoven y Mendelssohn (de quien fue maestro), fue admirado por Schumann y se relacionó con los mejores músicos de su época, como Chopin, Liszt, Hummel o Clara Schumann.
Perteneció
a una generación que vivió el tránsito entre el mundo clásico de Mozart y Beethoven
y la nueva sensibilidad romántica. Sin embargo, su música quedó posteriormente
eclipsada por la de algunos de sus contemporáneos. Recuperarla permite
comprender mejor cómo se produjo ese cambio de sensibilidad.
Moscheles nació en Praga el 23 de mayo de 1794, en el seno de una familia judía. Su padre, comerciante, reconoció muy pronto sus extraordinarias condiciones musicales y procuró que recibiera una formación adecuada.
Estudió piano con Friedrich Dionys Weber y desde muy joven mostró una notable facilidad para la composición y la interpretación.
Bedřich Diviš Weber - Wikipedia
En 1808, cuando tenía catorce años, marchó a Viena, entonces uno de los grandes centros musicales europeos. Allí completó su formación con dos figuras de enorme autoridad: Johann Georg Albrechtsberger, maestro de contrapunto,
Johann Georg Albrechtsberger - Wikipedia, la enciclopedia libre
y Antonio Salieri, con quien estudió composición. (notenspur-leipzig.de)
Ignaz Moscheles - Wikipedia, la enciclopedia libreLa Viena de aquellos años estaba dominada por la figura de Beethoven.
El joven Moscheles quedó profundamente impresionado por él y, a su vez, consiguió llamar la atención del compositor. La relación entre ambos tendría una importancia decisiva. En 1814 Beethoven le confió la preparación de la adaptación para piano de Fidelio, trabajo que realizó bajo la supervisión del propio compositor. Aquel encargo significó mucho más que una simple tarea editorial: fue el reconocimiento de Beethoven hacia un joven pianista que empezaba a adquirir una gran reputación. Moscheles se convirtió pronto en uno de los grandes virtuosos europeos. En 1815 alcanzó un éxito extraordinario con sus Variaciones sobre la marcha de Alejandro, Op. 32, una obra de enorme dificultad técnica que contribuyó decisivamente a consolidar su fama.
Ignaz Moscheles - Alexander Variations for Piano and Orchestra Op.32
Durante los años siguientes realizó extensas giras por Alemania, Francia, Holanda, Austria y otros países, convirtiéndose en uno de los pianistas más solicitados de su generación. Su estilo combinaba la disciplina clásica con una brillantez virtuosística que anticipaba algunos de los caminos que recorrerían posteriormente Chopin y Liszt.
Ignaz Moscheles | Classical Composer, Piano Virtuoso & Teacher | Britannica
Su relación
con Beethoven fue además personal. Moscheles se convirtió en uno de sus
defensores más entusiastas y contribuyó durante toda su vida a difundir su música.
En marzo de 1827, pocos días antes de la muerte de Beethoven, actuó como
intermediario entre la Sociedad Filarmónica de Londres y el compositor,
ayudando a conseguir una ayuda económica para el Beethoven enfermo. La última
carta que Beethoven dirigió a Moscheles está fechada el 18 de marzo de 1827.
Pero la
figura que probablemente marcó más profundamente su vida fue Felix
Mendelssohn. Moscheles conoció al joven compositor en Berlín en 1824,
cuando Mendelssohn tenía solamente quince años. Aunque existía entre ambos una
diferencia de edad de tres décadas, nació una amistad que se prolongaría hasta
la muerte de Mendelssohn en 1847. Moscheles fue incluso profesor de piano del
joven Felix y desempeñó un papel importante en su introducción en los círculos
musicales londinenses. La relación evolucionó hasta convertirse en una
auténtica colaboración artística. Ambos tocaron juntos con frecuencia,
especialmente obras para dos pianos, y fueron famosos por sus improvisadas y
casi competitivas cadencias. (notenspur-leipzig.de)
En 1825 Moscheles se casó con Charlotte Embden y se instaló definitivamente en Londres.
Su actividad no se limitó al piano: dirigió importantes conciertos y contribuyó decisivamente a la difusión de Beethoven en Inglaterra. En 1832 dirigió una interpretación de la Missa solemnis y posteriormente participó en la difusión de la Novena Sinfonía.
Una de sus
aportaciones más importantes son sus estudios para piano. Los 24
Estudios, Op. 70, compuestos hacia 1825-1826, constituyen probablemente su
obra pedagógica más importante. No son simples ejercicios técnicos: cada
estudio posee carácter propio, y en ellos encontramos ya muchas de las
posibilidades expresivas y virtuosísticas que se desarrollarán en el estudio
romántico. Mendelssohn quedó particularmente impresionado por ellos. Hoy
constituyen, probablemente, la puerta de entrada más interesante a la música de
Moscheles. (IMSLP)
Ignaz Moscheles - Etude op. 70 n. 3
En 1846, finalmente, Moscheles abandonó Londres y se trasladó a Leipzig por invitación de su viejo amigo Mendelssohn.
Los últimos
años de su vida coincidieron, sin embargo, con un cambio profundo en los gustos
musicales. El Romanticismo evolucionaba hacia el universo de Schumann, Chopin,
Liszt y posteriormente Wagner, mientras el lenguaje de Moscheles podía parecer
cada vez más ligado a una generación anterior. Él mismo había pasado de ser uno
de los grandes protagonistas de la modernidad musical a convertirse
progresivamente en representante de una tradición que comenzaba a parecer
histórica.
Murió en
Leipzig el 10 de marzo de 1870, a los 75 años.
&&&&&&&&&&&&&&&&&6
Para
acercarse a Moscheles no recomendaría empezar por escuchar indiscriminadamente
su enorme catálogo. Haría un recorrido selectivo:
1. 24 Estudios, Op. 70 (1825-1826)
Es
probablemente la obra imprescindible para conocer al Moscheles
compositor. Son 24 estudios en todas las tonalidades, llenos de virtuosismo,
elegancia y variedad expresiva. Algunos tienen ya una sensibilidad
sorprendentemente romántica. (IMSLP)
Especialmente
interesantes: n.º 5, n.º 9, n.º 13, n.º 14 y n.º 24.
Ignaz Moscheles - Etude op. 70 n. 5
Ignaz Moscheles - Etude op.70 n.9
Ignaz Moscheles - Etude op. 70 n. 13
Ignaz Moscheles Etude op.70 n.14
Ignaz Moscheles - Etude op.70 n. 24
Etudes, Op. 70: I. Allegro moderato in C Major
Etudes, Op. 70: V. Allegretto agitato con passione in A Minor
2. Concierto para piano n.º 3 en sol menor, Op.
58
Es una de
las obras que mejor representan al Moscheles virtuoso. Conviene escucharlo
pensando en el punto intermedio que ocupa entre el concierto clásico y el
concierto romántico.
Moscheles - Piano Concerto No. 3 In G Minor Op 58
Ignaz Moscheles Klavierkonzert No. 3
3. Concierto para piano n.º 5 en do mayor, Op.
87, «L'Insensé»
Uno de sus
conciertos más interesantes y ambiciosos. Pertenece a la etapa londinense y
muestra una escritura orquestal y pianística mucho más desarrollada. El
catálogo confirma tres movimientos y una composición situada entre 1826 y 1832.
(IMSLP)
Ignaz Moscheles - Piano Concerto No. 5 in C Major, Op. 87, - ( 1826 - 1830 )
Moscheles: Piano Concerto No. 5 in C Major, Op. 87: I. Allegro moderato
4. Concierto para piano n.º 6 en si bemol mayor, Op. 90, «Concert fantastique»
Especialmente recomendable para comprobar hasta qué punto Moscheles participó de la cultura virtuosa del Romanticismo temprano. Fue compuesto en 1834 y publicado en 1836.
5. Concierto para piano n.º 7 en do menor, Op.
93
Otra obra
importante de la madurez londinense, de carácter más dramático y ambicioso.
Ignaz Moscheles: Piano Concerto No. 7 in C minor, Op. 93 'Concert Pathétique'
Moscheles: Piano Concerto No. 7 in C Minor, Op. 93 "Pathétique": III. Allegro con brio
6. Gran dúo sobre temas de Händel, Op. 92
Para dos
pianos, escrito en colaboración con la tradición de la gran música
contrapuntística que Moscheles admiraba. Mendelssohn y Moscheles lo
interpretaron juntos en numerosas ocasiones. Es una obra especialmente
interesante para comprender su relación artística. (Museum of Music History)
I.Moscheles - Hommage a Handel, Op.92
Hommage à Händel, Op.92 no 1, by Ignaz Moscheles
7. Gran Septeto, Op. 88
Para piano,
violín, viola, clarinete, trompa, violonchelo y contrabajo. Es una de las obras
de cámara que merece la pena recuperar porque permite salir del Moscheles
exclusivamente pianístico.
Ignaz Moscheles - Grand Septet, Op. 88 (1833)
Grand septuor in D Major, Op. 88: IV. Finale. Allegro con brio
8. Sonata mélancolique, Op. 49
Una de sus
sonatas para piano más interesantes. Es especialmente recomendable si se quiere estudiar la evolución desde la sonata clásica hacia la sensibilidad romántica.
Ignaz Moscheles - Sonate mélancolique, Op.49 [1821]
Ignaz Moscheles / Sonate mélancolique Op. 49
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (12): Sergei E. Bortkiewicz (1877-1952).
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (13): Alfred Hill (Australia, 1869-1960)
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (14): Kurt Atterberg (Suecia, 1887-1974).
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (16): Cipriani Potter (1792-1871).
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (17): Giuseppe Martucci (1856-1909)
Ocio Inteligente: para vivir mejor: Clásicos NO populares (18): Henri Duparc (Francia, 1848-1933).

.jpg)


































