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sábado, 19 de septiembre de 2015

Opinión personal (46): Vampiresas de cine (cont. 4º). La transición: Marlene Dietrich y "El ángel azul".

Retomo el pequeño estudio que hice sobre la figura arquetipo de la vampiresa en el cine 
La transición: Marlene Dietrich y "El ángel azul" de Sternberg.



inicia con derecho propio un nuevo tipo de mito erótico.
Rubia, con ojos entrecerrados e insinuantes, con larguísimas y muy bien moldeadas piernas y haciendo siempre gala de una gran sofisticación remarcada siempre  con una medio sonrisa en los labios llena de magnetismo y un punto de sorna, no es culpa suya si –como sugiere en la canción que canta al final de “El ángel azul (1930)- a los hombres les gusta ser destruidos por ella (“Los hombres merodean como las polillas a la luz y si se queman, nada puedo hacer yo”).

María Magdalena Losch nació en 1901, hija de un oficial de carrera en el ejército alemán. Su padre cayó en 1917, en el frente ruso y María debió emplearse como violinista de una orquesta femenina, mientras proseguía sus estudios de arte dramático en la escuela de Max Reinhardt, en Berlín (1921); durante la primera mitad de la década de los veinte actuó teniendo bastante éxito en revistas musicales a la vez que participaba en algunas películas alemanas interpretando papales menores hasta que fue vista por el director Josef von Sternberg mientras actuaba en un pequeño papel de una comedia musical. Éste quedo encantado con las posibilidades que entreveía en Marlene y la fichó en seguida para la que sería la primera película hablada europea: “El ángel azul” (1930).  




https://www.youtube.com/watch?v=LXcxyAs2V68
https://www.youtube.com/watch?v=o7gIiBl0ZJM
https://www.youtube.com/watch?v=ahyLLX0tmD8



Para encarnar el papel de Lola-Lola, la cantante de cabaret, cuyo encanto fatal arruinaba la vida de un maduro profesor (Emil Jannings), la Dietrich inició toda una transformación física  (estilizándose en todos los sentidos). Esta transformación la convertiría en uno de los más prodigiosos mitos eróticos de la historia del cine (y constituyó el inició de un estilo estético  que fue ampliamente imitado).
 El éxito mundial de la película supuso el espaldarazo definitivo tanto para la actriz como para el director que fueron contratados por la Paramount y viajaron a Hollywood donde la “esclavizadora de hombres” y su mentor realizaron toda una serie de películas con las que la Dietrich alcanzaría una extraordinaria popularidad.

La primera película que rodó en USA fue “Marruecos” (1930) y en ella Marlene exhibía  un atuendo masculino con el que también se prodigaba en su vida privada, causando gran revuelo a la vez que una nueva moda.
https://www.youtube.com/watch?v=AgGFytQHYso
http://www.filmaffinity.com/es/film283256.html





Esta preferencia hizo nacer la leyenda de su supuesta “afición” amatoria por miembros de ambos bandos (corrieron ríos de tinta por lo visto con chismes y cotilleos sobre sus devaneos con actrices como Lili Damita y Claude Colbert o con la escritora Mercedes de Acosta) aunque, con todo, en 1934 la mujer de Von Sternberg pidió el divorcio de su marido alegando precisamente que Marlene se lo había arrebatado (1).
Todo esto contribuyó a la ruptura definitiva entre la actriz y su “Pigmalión”, aunque la Dietrich de alguna forma siguió representando el tipo creado por Sternberg: sensual, altiva, sofisticada.
Además quedan para el recuerdo de tan productiva unión películas como –aparte de las citadas- “La emperatriz escarlata” (1934) o “El diablo es una mujer” (1935).



Algunos críticos consideran que Marlene estuvo mejor –dentro de su papel característico- en las películas que hizo después de “El ángel azul” (especialmente en “Marruecos”, “Fatalidad” (1931) y “El expreso de Shanghái” (1932): todas son historias exasperadas y hasta cierto punto románticas  pero encontrándose en ellas menos crueldad y masoquismo que en las producciones de los años veinte), pero es innegable el valor de la película  que reseñamos como precursora de todas las que vendrían después. 

Me permito extraer algunos fragmentos del artículo dedicado a esta película en el numero 329 de la revista DIRIGIDO  POR que -me parece- reproducen de forma clarificadora aspectos claves del argumento: “Sternberg presenta en sociedad a Lola-Lola en su medio natural, en la tarima del pequeño y estrecho escenario del local llamado El ángel azul. No es necesaria una presentación por parte del director del espectáculo ni una salida triunfal entre bastidores ante la enfervorecida masa que la espera. Sternberg la muestra en movimiento, directa y frontalmente, porque el personaje de Lola-Lola ya ha sido suficientemente presentado, antes de que apareciera en carne y hueso, a través de las fotos de ella que guardan celosamente los  alumnos de Rath entre las páginas de las libretas y de esa fotografía con una diminuta falda exótica adherida sobre el papel que Rath mueve con pequeños soplidos como constatación del nacimiento del deseo carnal. Rath será una de las polillas que se quema a la luz de Lola-lola. Pero para ello deberá convertirse en Unrat, creerse único en el corazón de Lola-Lola, enamorarse, degradarse, volverse loco y morir allí en donde siempre habría querido estar. “El  ángel azul” es especialmente directa en la mostración de las humillaciones que sufre el profesor en la parte final, con la actuación como patético payaso de vuelta a su ciudad natal, convertido en el hazmerreir de sus antiguos alumnos y compañeros, mientras Lola-Lola, detrás del escenario, se arroja en los brazos del forzudo Mazappa que lleva escenas pavoneándose ante ella" (página 87 del nº 329) 

-continuará-


Notas: Kenneth Anger dedica un extenso capitulo (jugoso) en su libro "Hollywood Babilionia 1" a este asunto. (Tusquers, Barcelona 2010).


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