Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2026

Lugares (104): Mausoleo de Gala Placidia. Rávena.

En Rávena, por descontado, aparte de San Apolinar Nuevo, hay muchas más cosas que ver. En esta entrada me referiré el Mausoleo de Gala Placidia y en la siguiente a San Vital.

&&&&&&&&&&&&&&&&

El traslado de la corte imperial de Milán a Rávena, a comienzos del siglo V, transformó por completo la ciudad. De pronto, una urbe más bien provinciana tuvo que adaptarse a su nueva condición de capital del Imperio romano de Occidente. 

Fue necesario, obviamente, levantar palacios, construir edificios administrativos y, sobre todo, crear numerosos espacios sacros, entre ellos el palacio imperial y su capilla palaciega, Santa Croce.

El Mausoleo de Gala Placidia pertenece a ese momento de crecimiento urbano acelerado. 

Probablemente se alzó entre los años 425 y 430 d. C., cuando Gala Placidia regresó a Rávena tras su estancia en Bizancio. Todo indica que se encontraba dentro del antiguo barrio imperial, integrado en el complejo de Santa Croce.

El edificio, de dimensiones muy reducidas, sorprende desde el primer momento. 

Su exterior es severo, casi austero: ladrillo romano, líneas simples, ningún alarde decorativo. Nada hace presagiar lo que espera dentro. Y sin embargo, al cruzar la puerta, el contraste es total.



El interior está literalmente cubierto de mosaicos. 
La pequeña construcción, de planta de cruz griega, se convierte en un espacio de una intensidad visual extraordinaria. Aunque alberga varios sarcófagos, hoy se considera poco probable que la propia Gala Placidia fuera enterrada aquí. Más bien parece claro que se trató de un oratorio, dedicado a San Lorenzo, un santo especialmente venerado en la ciudad y en toda la región.



Mausoleo de Gala Placidia. San Lorenzo. foto Javier Nebot
San lorenzo y su famosa parrilla.

La bóveda de cañón es uno de los grandes logros del edificio. 

De un asombroso azul profundo, casi nocturno, sirve de fondo a decoraciones circulares doradas y a delicadas corolas blancas que recuerdan margaritas. El efecto resulta bastante hipnótico: más que un techo, parece un cielo simbólico, una promesa de eternidad y, sin duda, tuvo que causar una gran sensación entre sus coetáneos.

Sobre la puerta de entrada se encuentra una de las imágenes más célebres del mausoleo: el Buen Pastor. Cristo aparece joven, imberbe, sereno, vestido con túnica dorada y manto purpúreo, portando una gran cruz. Sentado entre rocas, rodeado por seis ovejas, se integra en un paisaje tranquilo, lleno de plantas y flores. El mensaje es claro y directo: solo a través de Cristo se alcanza la paz eterna.

No faltan tampoco las referencias a San Lorenzo, representado con su parrilla, símbolo de su martirio, ni los grandes signos del cristianismo primitivo: los símbolos de los evangelistas —el león, el toro, el águila y el hombre—, palomas bebiendo, cruces doradas suspendidas en el cielo del mosaico.

Sarcófago de Gala Placida




Todo en el Mausoleo de Gala Placidia habla de tránsito, de fe y de esperanza. 
Desde fuera, el edificio pasa bastante desapercibido: es, cierto, proporcionado y con el encanto de lo sencillo, pero, probablemente, peca de discreto. Por dentro, en cambio, se abre al color y la imaginación como una joya silenciosa. Se convierte en uno de esos lugares en donde el tiempo parece haberse detenido y en donde el arte sigue cumpliendo, muchos siglos después, su función esencial: ofrecer consuelo, sentido y, sobre todo, belleza.


San Lorenzo









miércoles, 4 de febrero de 2026

Lugares (103): Rávena. San Apolinar Nuevo

 Rávena (a poco más de una hora en tren desde Bolonia) fue una de esas paradas que no estaban pensadas para deslumbrar… y quizás, precisamente por eso, lo hizo. 

Llegamos allí hace ya bastantes años, en el verano del 2018. 

Estábamos recorriendo Italia, en un viaje largo, usando como base la ciudad de Padua (lugar al que ya he dedicado varias entradas en este misma sección del blog) pero con la idea de visitar diferentes ciudades y pueblos, siempre en tren. 

Ocio Inteligente: para vivir mejor: Lugares (92). Padua (2)

Ocio Inteligente: para vivir mejor: Lugares (93). Padua (Italia) (3). Capilla de los Scrovegni.

Llegamos a Rávena con ese cansancio feliz de quien ya ha visto mucho, pero que todavía espera, sin duda, algo más (especialmente en Italia). Rávena, desde el primer momento, nos pareció que ofrecía otra cosa aparte de belleza artística: calma, tranquilidad. Es una ciudad pequeña, llana, cómoda, que se deja recorrer a pie sin prisas ni empujones, sin el ruido constante de los grandes focos turísticos.

Ravenna Turismo - Sitio oficial de información turística

Ravenna Mosaici – Opera di Religione della Diocesi di Ravenna

El motivo principal del viaje lo teníamos claro. A mi mujer y a mí nos atraían desde hacía tiempo los famosos mosaicos bizantinos de la ciudad, esos fragmentos de un mundo tardorromano y oriental que sobreviven casi intactos, brillando todavía con una luz que no parece del todo de este tiempo. Y sí: mereció la pena, con creces.

Pasear por Rávena es ir entrando y saliendo de iglesias antiguas como quien hojea un libro de historia ilustrado, pero vivo. 

No hay que forzar nada: los edificios aparecen de forma natural, casi discreta, y de pronto, al cruzar una puerta, el espacio se transforma. La penumbra, el silencio, y luego el impacto visual del color.

Entre todas las visitas, hubo una que destacó de manera especial: Basílica de Sant'Apollinare Nuovo.


Foto Javier Nebot

Foto Javier Nebot.

La primera impresión al entrar es engañosa. La basílica, construida a comienzos del siglo VI por el rey ostrogodo Teodorico, es arquitectónicamente sobria: una nave larga, columnas elegantes, proporciones claras. Nada parece anunciar lo que viene después. Pero basta levantar la vista.

A ambos lados de la nave se despliegan los famosos mosaicos, organizados en largas procesiones que avanzan, de forma casi hipnótica, hacia el altar. A un lado, las vírgenes mártires; al otro, los santos y mártires varones. Las figuras repiten el gesto, el paso, la mirada, creando una sensación de movimiento lento, solemne, casi musical. Es imposible no dejarse arrastrar visualmente por esa cadencia.

foto Javier Nebot

Foto Javier Nebot.

Más arriba, escenas de la vida de Cristo -milagros, parábolas, episodios evangélicos- aparecen con una narrativa sencilla pero poderosa, donde lo simbólico pesa más que lo anecdótico. 

Los fondos dorados, las arquitecturas idealizadas, los rostros hieráticos recuerdan constantemente que estamos ante un arte pensado no para imitar la realidad, sino para trascenderla.

Uno de los detalles más fascinantes es precisamente ese cruce de historias: la basílica nació en un contexto arriano y más tarde fue adaptada al culto católico, y en los mosaicos aún se adivinan rastros de esos cambios, figuras eliminadas, manos que sostuvieron símbolos ya borrados. En ese sentido Sant’Apollinare Nuovo no es solo bella: es también una muestra de la evolución política, religiosa y cultural en un mismo edificio.




Recuerdo salir de la iglesia con una sensación muy concreta: la de haber estado ante algo extraordinario sin necesidad de grandilocuencia. Eso, ciertamente, me pone. 
No hubo esas multitudes que se agolpan en las iglesias de Florencia o en las calles venecianas. 
Todo más natural y tranquilo, sin artificio. Solo la belleza intima del lugar, su luz y ese aire de templo antiguo que a mi me resulta sumamente atractivo. 
Rávena (al igual que otras ciudades pequeñas de Italia) tiene eso: no se impone, no abruma, pero, si la dejas, se queda contigo.

A ocho años vista, cuando pienso en aquel viaje, Sant’Apollinare Nuovo vuelve una y otra vez a la memoria (aunque reconozco que el hacer muchas fotos y preparar entradas para este blog me ayuda a ello). 

Desde luego, si les atrae el arte bizantino y especialmente los mosaicos, no duden en visitar Ravena. La disfrutarán.



Lugares (99): Rávena. San Apolinar Nuevo. foto Javier Nebot





Texto y fotos: Javier Nebot

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Si te ha interesado esta entrada, probablemente te interesarán:




lunes, 6 de octubre de 2025

Lugares (101): París. Grand Palais.

 El Grand Palais de París, después de largo tiempo en proceso de rehabilitación, se puede visitar de nuevo. 

Al igual que el Petit Palais (que ya vimos en la entrada anterior de esta sección), este edificio se creó para la Exposición Universal de 1900 y, a pesar de sufrir ciertas dificultades con el paso de los años, ha logrado sobrevivir hasta hoy.

Inicio | Grand Palais

Grand Palais: horarios, precios... todo lo que debe saber sobre esta joya arquitectónica de los Campos Elíseos - Sortiraparis.com


En la actualidad se puede disfrutar del mismo gracias a su utilización como Palacio de Exposiciones.
Su ubicación, prácticamente en frente del Petit Palais, es perfecta para, como se dice vulgarmente, "matar dos pájaros de un tiro", y disfrutar tanto del arte del pasado como del que se realiza en la actualidad (en el momento de la visita, arte brasileño contemporáneo).





"El Grand Palais, también llamado Grand Palais des Champs-Elysées (en español «Gran Palacio»), es un edificio singular de la ciudad de París, situado en los Campos Elíseos, en el VIII arrondissement, conformando un entorno monumental conjuntamente con el Petit Palais y el Puente Alejandro III.

El Grand Palais comenzó a construirse en 1897 para albergar la Exposición Universal de 1900 celebrada del 15 de abril al 12 de noviembre del mismo año, tras un complejo proceso de gestación en el que participaron varios arquitectos,[1]​ en el mismo lugar donde se emplazaba previamente el Palacio de la Industria, realizado para la Exposición de 1855.

Destacado por el estilo ecléctico de su arquitectura, denominado estilo Beaux-Arts característico de la Escuela de Bellas Artes de París, el edificio refleja el gusto por la rica decoración y ornamentación en sus fachadas en piedra, el formalismo de su planta y realizaciones hasta entonces novedosas como el gran acristalamiento de su cubierta, su estructura de hierro y acero vista, y el uso del hormigón armado".

Grand Palais - Wikipedia, la enciclopedia libre



















&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Fotos: Javier Nebot