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domingo, 12 de junio de 2016

Pequeño Tour por Italia (4): Módena.

Módena  es una pequeña ciudad de la Emilia Romaña -unos 185.000 hab.- que tiene más encantos que los de su famoso vinagre (aunque éste lo valoren mucho y lo vendan, ciertamente, a precio de perfume francés).
Su estética recuerda en algunos aspectos a la ya referenciada Parma, sin que por ello se pueda decir que sean ciudades iguales
Es cierto que en las fachadas de ambas priman los colores típicos de la Toscana (ocres, sienas, tierras) y que los tipos de construcción y de ordenación urbana se asemejan bastante, pero en Módena se "respira" un aire diferente (algo sutil, sin embargo cierto) y, además, en su centro histórico todo son callejuelas con soportales que la diferencian y le imprimen un carácter personal e incluso íntimo.
Como es de rigor la primera visita fue al Duomo.
Y es de rigor no porque el que suscribe sea un devoto de los lugares religiosos sino porque lo que sí es es un devoto del ARTE en general, y éste se concentra en grado sumo en las catedrales y en las iglesias italianas (si es que no han sido -por diferentes motivos que no voy a cuestionar ahora- "vaciadas" en beneficio de los museos que las ubican y exhiben en la actualidad).

 Inaugurado en 1319, el Duomo de Módena está considerado como uno de los edificios románicos más importantes de Europa y, debido a ello, se le ha incluido dentro de los monumentos que la Unesco considera Patrimonio de la Humanidad.
Está consagrado al santo patrón de la ciudad San Geminiano, cuyos restos se encuentran en la cripta.


Los dos grandes leones que presiden la entrada son de la época del imperio romano y, probablemente, fueron desenterrados al proceder a la cimentación del edificio.
El parapeto de mármol que se encuentra entre la nave central y la cripta fue obra de Anselmo da Campione
y el crucifijo de madera está fechado en el siglo XIV.
En la Cripta hay varias figuras que forman una Natividad.


Casi de tamaño natural, las esculturas pintadas de Guido Mozzoni (Madonna dalla Pappa) sorprenden por su realismo.




Desde luego, nada como un día soleado para que las calles brillen.






Aparte de visitar monumentos y perderse por sus calles también conviene, de vez en cuando, testar el coste de la vida. Para ello nada como hacer una visita al mercado central para verificar de primera mano precios y darse cuenta de que estos están bastante por encima de lo que se puede considerar precios medios en nuestro país. En este sentido verduras y frutas se llevan la palma (quizás estamos mal acostumbrados a precios muy baratos). Curiosamente en los supermercados los precios en diversos productos son bastante similares a los nuestros.



La Sinagoga es un  edificio de corte neoclásico que preside una hermosa plaza.
No está abierta a la visita del público en general, pero al menos tuve la oportunidad de comer - muy bien y muy razonable de precio- en uno de los restaurantes que hay en sus aledaños.
"La uva de oro"
Las ensaladas gigantes y las pizzas.....¡de las más monumentales que me he comido hasta el momento! (por tan solo siete euros).


Coincidió  que en el día de la visita celebraban  en Módena el "Nessum Dorma
A partir de media tarde, la ciudad se llenó de visitantes "propios" y la oferta de actividades, espectáculos o de centros con puertas abiertas a todos se multiplicó extraordinariamente.  
Pudimos disfrutar de un "día cultural y festivo" realizado por y para italianos lo cual, desde mi punto de vista, es realmente un plus porque lo que está motivado exclusivamente por el rollito del "interés turístico" acaba desvirtuando tanto el verdadero sentido de las cosas que las convierte en una mera turistada, en una pantomima o en actuaciones y montajes de cartón piedra que, para el caso, viene a ser casi lo mismo.
Aproveché  el evento para visitar la Academia de Artes, escuchar un concierto de guitarra y visitar la biblioteca del museo arqueológico




Texto y fotos:  Javier Nebot

2 comentarios:

  1. Bella Italia...y bella Modena...... Vaya colección de fotos estupendas...me encantan las calles de esta ciudad, su color y su luminosos brillo....... La calidez del mediterráneo.....

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  2. Si, a mí también me sorprendió muy agradablemente un colorido tan cálido y "terrestre". Si Parma me gustó mucho, Módena superó el listón porque me sentí muy cómodo, en ningún momento "turista extraño" y lo que pude ver, oír y degustar durante la visita ha dejado en mí muy buen recuerdo. Claro que a continuación vino Bolonia.......

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