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miércoles, 22 de febrero de 2017

Pequeño Tour por Italia (33): Arezzo.

Salimos de la Umbría para volver a la Toscana con intención de visitar Arezzo y Cortona.
Arezzo (alrededor de cien mil habitantes) dista unos ochenta kilómetros de Florencia y alrededor de noventa y cinco kilómetros desde Perugia, que es la ciudad desde donde nosotros partimos en tren para pasar allí tres días.
  El viaje -como la mayoría de los efectuados en este minitour- fue cómodo y relativamente rápido ya que tardamos tan solo dos horas en llegar (incluido un transbordo que tuvimos que efectuar en Terontola de Cortona).
A pesar de los destrozos que se realizaron en esta ciudad durante la segunda guerra mundial, Arezzo conserva bastante bien su casco antiguo o centro medieval con todos los atractivos que eso supone y, sobre todo, tiene el privilegio de albergar en su iglesia de San Francisco una buena muestra de los frescos pintados por Piero della Francesca (que después de quince años de restauración fueron abiertos al publico en el 2000 y gozan hoy de buena parte de su esplendor original).
Su riqueza se atribuye más que al turismo a la orfebrería y a la abundancia de las tiendas outlet de marcas famosas pero debo de estar en otra onda porque ni de una cosa ni de la otra me percaté en lo más mínimo.
Nos alojamos en un bed and breakfast excelente, amplio, bien decorado y situado en un borgo tranquilo, cercano a la zona medieval.
Santa Maria della Pieve.
Esta iglesia fue construida entre el siglo XII y el XII, sobre la base de una edificación anterior y experimentó -como es lógico- diversas modificaciones a través de los siglos sin que por ello haya perdido ese encanto del quattrocento que todavía conserva.


Arezzo presume de haber sido "decorado" de diversas películas entre ellas la aclamada La vida es bella  https://www.youtube.com/watch?v=GBXoceVIhRY
y la escena de El paciente inglés en la que una joven Juliete Binoche es izada para contemplar los frescos de Piero della Francesca.
Piazza Grande
En esta plaza se celebra la famosa fiesta de la Giostra del Saracino, en donde se revive el ambiente medieval con juego caballeresco incluido y en la que los sbandiatori exhiben sus habilidades en el manejo cuasi circense de los estandartes. La fiesta no es una ocurrencia para la caza de turistas (al menos no en su totalidad) ya que las celebraciones de esta índole se documentan desde 1535, claro que -como en casi todo- el tiempo casi la enterró definitivamente hasta que en plena época fascista -1931- se hizo todo lo posible para su recuperación.
Giorgio Vasari,  fue hijo predilecto de la ciudad y cuenta -¡que menos!- con placa y con casa museo en la ciudad.
Cerca del Parque Pietro, que alberga los restos de una fortificación de los Médici, se yergue la Catedral de Arezzo, situada en la parte más alta de la ciudad.


Se trata de un construcción de piedra amarillenta, realizada en 1561, después de que Cosme de Médici (cuya estatua preside la plaza enfrente del Duomo) decidiese demoler el edificio anterior.
En su interior se encuentra el fresco de Santa María Magdalena que realizó Piero della Francesca.
.http://arezzo.guidatoscana.it/es/arezzo-storia/duomo-arezzo.asp
Iglesia de San Francisco.
Quizás el monumento "clave" para aquellos que viajamos -nunca mejor dicho- por amor al arte, ya que en ella se encuentran los -ya referidos anteriormente- frescos que narran la Leyenda de la Veracruz pintados por Piero della Francesca.
Sus protagonistas tienen unos rostros algo hieráticos aunque se percibe en ellos cierta elegante tristeza que reclama la atención del observador.
Poseen una belleza delicada, casi sencilla, pero la elegancia del trazo y el espléndido uso del color consiguen esa magia estética que solo los muy grandes en el arte consiguen.









Otros lugares de interés para disfrutar del callejeo.










Texto y fotos:  Javier Nebot

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