miércoles, 19 de diciembre de 2018

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

Otra oportunidad para reflexionar sobre lo que debe germinar y crecer en nuestro corazón.
Con sencillez y sin oropeles.
Probablemente con recogimiento, como exige toda mirada interior y muy lejos de los bullicios y exigencias propias de las sociedades que solo veneran el consumo y desprecian todo encantamiento.
El Niño, con su inocencia y fragilidad, nos recuerda que se necesitan otras cosas, que el alma requiere otro tipo de "borracheras" y que si miramos con atención el Misterio (atención afectuosa si se puede) seguramente conectaremos con algo bastante más profundo de lo que imaginamos y que supera la alegría propia de una simple fiesta.
FELIZ NAVIDAD.
FELICES FIESTAS y , ¡como no!
Ilusiones y proyectos para el 2019.



Esculturas de la Catedral de Ävila.
Fotos: : Javier Nebot

sábado, 15 de diciembre de 2018

Estrenos de cine (134): The aftermath. (2018). Keira Knightley Movie HD



Nueva película de Keira Nightley.
Co-protagonizan: Alexander Skarsgárd, Jason Clarke, Kate Phillips, Claudia Veseková.
Dirige: James Kent.
El guión es de Joe Shrapnel y Anna Waterhouse, basado en la novela de Rhidian Brook.
Música de Martin Phipps.
La trama se sitúa en la posguerra alemana, en el año 1946.  La protagonista se reúne en un Hamburgo destruido por la guerra, con su marido, un coronel británico encargado de la reconstrucción de la ciudad. Inesperadas circunstancias llevaran del asombro y la hostilidad a la pasión de los protagonistas.
 Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
En ningún caso hay en este blog interés económico directo ni indirecto.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Pintores de hoy (150): Fulvio di Piazza. (Siracusa, Italia. 1969)

Pintor surrealista italiano.
Estudió en la Academia de Arte de Urbino.
Vive y trabaja en Palermo (Sicilia).
Hay en muchas de sus obras una cierta melancolía tenebrista que parece denunciar las incongruencias en las que nos movemos como sociedad.
Entre magmas, erupciones y vegetaciones desbordantes surgen personajes turbadores. 
Sus óleos parecen recrear una naturaleza que tiene poco de complaciente y mucho de "devoradora".



























Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
En ningún caso hay en este blog interés económico directo ni indirecto.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Micro-desahogos (7): Hacia la estupidez ¿rampante? (2).

Todos tenemos momentos en los que, lejos de demostrar inteligencia, nos comportamos estúpidamente, o en los que en vez de decir algo sabio y prudente lanzamos alguna que otra sinsorguez. 
Pero, a pesar de ello, no deja de sorprenderme, de llamarme poderosamente la atención, el ahínco con que algunos (y algunas que, vuelvo a insistir, en esto si hay verdadera paridad) insisten en hacer gala y ostentación de un grado de estupidez supino.
Es como si su meta existencial estribase en superar con creces los niveles de necedad que Dios, en su magnanimidad, tuvo a bien concederles.
Ante esos casos -cada vez más penosamente abundantes- no hay mucha salvación posible: si no quiere sufrir las consecuencias lo mejor que puede hacer (si puede, claro) es poner toda la distancia posible por medio y huir con la mayor celeridad posible. Olvídese de si es decoroso o no (a fin de cuentas pocos conocen ya el significado de esa palabra) o de si su imagen puede verse minusvalorada por su teórica "cobardía" porque difícil será -si permanece cerca- que no acabe pagando infortunios que no le corresponden, viéndose envuelto en alguna reyerta pseudo-ideológica o contrayendo una jaqueca monumental por el esfuerzo de auto-control. 
La estupidez es en muchas ocasiones como la gripe: si te agarra, te arrasa. 
Parece poca cosa, pero acaba dejándote, valga la redundancia, para el arrastre.
Y como en la gripe no hay vacuna realmente eficaz, más bien conatos de inoculación para intentar aumentar la resistencia a la misma..... que suelen resultar, tristemente, muy poco efectivos.
Lo dicho. Hay toxicidades de las que mejor huir.
Apaguen pues la televisión como primera medida de salud si quiere evitar el contagio (habrá excepciones, pero como norma el grado de memeces que hay que escuchar y ver en tal medio exige tener un ojo crítico muy, pero que muy entrenado, para que no le meten a uno un "gol").
Rodéese de personas sobre las que tenga la certeza que no estén irreparablemente contaminadas (y en caso de duda evite mencionar o sacar a relucir según que temas, hable del tiempo o de cualquier tópico lo más aséptico posible y así se evitará disgustos). Atrinchérese con esos libros de confianza que le hayan ayudado en reiteradas ocasiones a contener, a poner diques, a la diarrea verbal y mental con la que algunos -en expansivo uso de su estupidez- abruman a todo el que pueden.

Sé que suena a discurso agorero y rancio. Apocalíptico. 
Sin embargo nada más lejos de la realidad.
En los acelerados tiempos del turbo-consumo en los que vivimos parece que prima en demasiados ámbitos -y el de los medios de comunicación es uno de ellos, clave y determinante- un ansía sin límite por el esperpento, por la necedad graciosa (sic), o por la memez provocona y extrema.
¿En dónde está la reflexión? 
¿En dónde la crítica constructiva que ayude a comprender -o a encajar- la realidad?
¿En dónde la alternativa razonable al comentario grosero o descalificador?
 Y si en los medios que informan y educan (de nuevo sic) se opta por la manipulación y los clichés.....¿cómo podremos evitar "contagiarnos" de la estupidez ambiental?
Con todo, confío en la fuerza de quienes NO quieren tragar con las consignas mediáticas; en el valor de las personas que realmente quieren construir algo bueno más allá de "buenismos" chocholos y emocionalidades de "pan de azúcar".
Difícil, pero hay que tener esperanza en que la luz volverá, en que la omnipresente posverdad acabará generando un verdadero ansia de pensamiento crítico y sensato.
¡O eso quiero creer!
Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
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Texto: Javier Nebot

domingo, 9 de diciembre de 2018

Micro-desahogos (6): Hacia la estupidez ¿rampante?.

Es curioso (por decirlo de alguna manera) lo poco que se cortan los estúpidos (o las estúpidas, que en esto hay una paridad encomiable) en pontificar sobre todo aquello que dicen (y creen) saber. 
Luego resulta que cuando, en el fragor de la conversación, les pides que expliciten los argumentos o las líneas de pensamiento que avalen sus planteamientos todo se reduce a un mero "yo creo", o "lo siento así" o -como he visto pintado en algunas calles de Bilbao- "porque me sale del coño".
Claro, ante tan poderosas justificaciones dialécticas, aplicar la lógica o intentar esgrimir criterios sopesados y contrastados resulta -cuando menos- irritante para quienes desconocen tales posibilidades comunicativas. Incluso para algunos es insultante porque para el o la amante de la consigna y del pensamiento/píldora cualquier cuestionamiento resulta absurdo y provocador ya que es incapaz de hilar dos ideas seguidas (eso supone un esfuerzo: p-e-c-a-d-o).
Curiosamente este sesgo cognitivo tan habitual (¡como tantos otros, por desgracia!) parece que ya ha sido catalogado por los expertos como el efecto Dunning-Kruger.

Dicho efecto confirma lo que observamos en muchos sitios y en diferentes situaciones.  
Independientemente de que estemos en el bar o en la tasca, escuchando una tertulia en televisión o deliberando en un grupo de trabajo, incluso -y ya es preocupante- en un ámbito universitario, siempre salsrá alguien esgrimiendo como criterio último de argumentación su incuestionable experiencia o su "vivencia personal" (sesgos de confirmación y de generalización), cuando no pretendiendo saber mucho de lo que sea pero sin apenas saber argumentar algo al respecto (el efecto mencionado).
No me cabe ninguna duda de que las creencias y los sentimientos pueden pesar de manera indeleble en la configuración de nuestro sentir y, probablemente -también- en la de nuestro pensar, pero ello no elimina la insustituible necesariedad del contraste y la exigencia de la argumentación porque de otro modo la posibilidad de llegar a un entendimiento o un encuentro se reducirá extraordinariamente. Lo que uno "sienta" o "crea" estará genial en el mundo privado de cada uno, pero no encontrará -o no debería encontrar- eco más allá de los devotos y devotas. 
Claro que esa emocionalidad rampante que nos inoculan por doquier sin acrisolar (los medios de comunicación tienen en esto una responsabilidad tan elevada como los gestores políticos) no contribuye al entendimiento ni al verdadero conocimiento.
Las emociones y las vísceras están muy bien en donde están, son imprescindibles, pero trasladarlas sin ton ni son a "foros" que no les corresponden contribuye a que los enconos se cronifiquen, las rivalidades se entiendan como irresolubles y los odios se activen. 
Dárselas de experto o ridiculizar a los que lo son en nombre de una manera torticera de entender la "igualdad" puede resultar "gracioso" en ocasiones, pero a corto plazo -ni siquiera a largo- solo se conseguirá enturbiar la realidad y dificultar el buen entendimiento, independientemente de que se trate de individuos, comunidades o estados.
De este manera ¿quién gana?
Pues aquellos que nos manipulan sin pudor.
¡Entramos a saco en la zanahoria (o la seta) que nos ofrecen!.....sin saber siquiera si está envenenada.
Penoso.
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Texto:  Javier Nebot

viernes, 7 de diciembre de 2018

Pintores de hoy (149): Hayv Kahraman (Irak, 1981).


Hayv Kahraman es una artista internacional en el mejor y real sentido de la palabra: nació en 1981 en Bagdad; cuando tenía once años se trasladó a Suecia y realizó su formación artística en Florencia, en cuya Academia de Arte estudió pintura y diseño. 
Actualmente vive y trabaja en San Francisco (USA).
Su trabajo trasluce esa heterogeneidad vital, ya que en él se detectan influencias de las maravillosas miniaturas persas, de estampas japonesas y hasta rasgos de art nouveau.
































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