miércoles, 23 de diciembre de 2020

Las fiestas navideñas y Tintín.

 El imaginario occidental de las fiestas navideñas incorpora muchas y muy variadas tradiciones, aunque su origen como fiesta de la Natividad es, innegablemente -y aunque se funda con el solsticio de invierno-, la celebración del nacimiento de Jesús.

Todo lo demás, la nieve, el árbol de navidad y sus adornos multicolores, San Nicolás y el intercambio de regalos, Papa Noel y su cohorte de renos, elfos y demás parafernalias, las comilonas en plan dionisiaco, las cabalgatas de los Reyes Magos (y sus variaciones carnavalescas pseudo políticas y "diversas") etc., se fueron incorporando después paulatinamente, siendo en ocasiones -lamentablemente- más motivo de desencuentros que de genuina alegría y de celebración (de descubrimiento íntimo y personal mejor ni hablamos).

El arte, como hemos visto en diversas ocasiones, se ha hecho eco del misterio de la Natividad

El cine y el cómic, como no podía ser menos, también, aunque centrándose más en los aspectos sociales y lúdicos de estas fechas que en el hecho central que las justifican. 

Hoy, sin duda, el Dios Consumo recibe todas las pleitesías de fieles devotos y entregados, pero -quiero pensarlo así- también queda en muchos de nosotros esa parte infantil de nuestra psique que revive esos recuerdos de antaño en los que, fascinados, fuimos capaces de atisbar cierta magia y el encantamiento de estas fiestas. Tintín, con su ingenuidad, nos recuerda la parte amable de los festejos navideños.



























Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
En ningún caso hay en este blog interés económico directo ni indirecto.



martes, 22 de diciembre de 2020

Lugares (58): Tour por Gran Bretaña- Cambridge (1).

 

Una ciudad, al igual que Oxford, esencial y clave en el imaginario de los que asociamos felicidad con cultura. Sede de una famosísima universidad, Cambridge bien merece una visita detenida y atenta. Ofrece, además, la posibilidad de actividades diversas: paseos buscando referencias cinematográficas o televisivas (o disfrutando sin más de la belleza de sus arquitecturas de estilo tudor y jacobea), navegar por el río Cam -en una especie de góndolas dirigidas por aguerridos estudiantes-, besarse bajo la réplica de del Puente de los Suspiros de Venecia..... y, claro, visitar monumentos y museos. Magnífico por cierto, como veremos en el próximo post, el Museo Fitzwilliam (que, además -para los impacientes-, se puede visitar cómodamente en una mañana o una tarde si es que se va con prisa) . 

University of Cambridge

Home - Cambridge City Council

Cambridge | VisitBritain


Desde Londres se puede llegar a Cambridge en tren. La Cambridge Railway Station está muy cerca del centro de la ciudad, se tarda tan solo entre cinco a diez minutos en llegar al Cambridge University Botanic Garden, y allí se puede disfrutar de sus extensos jardines (varias hectáreas), visitar sus invernaderos y "hacer boca" para el resto de la visita.

Welcome to Cambridge Botanic Garden - Find Out More

Events Archive - Cambridge Botanic Garden

Si disfruta con los jardines tiene muy cerca, también, el Sheep´s green.

Sheep's Green - Cambridge City Council

Al salir de allí puede hacerlo cruzando el Mathematical Bridge. Este puente fue construido -según cuenta la leyenda- por el mismísimo Isaac Newton (puede ver su foto al inicio de este post.) y, también, por lo que se cuenta, se construyó sin tuercas ni tornillos.

Mathematical Bridge - Wikipedia



Bajando por Silver Street y siguiendo por Sidgwick, se entra de lleno en el ambiente universitario de la ciudad, encontrándonos con los edificios principales: Newham College, Selwyn College, Cambridge University Librery, Queen´s College y el famosísimo King´s College.


Enrique VI fundó este colegio en 1441. Los trabajos de la capilla constituyen una ejemplo realmente notable de arquitectura inglesa tardo-medieval. Por lo que parece, el propio rey quiso dar importancia y pompa al lugar y fijó las medidas de la capilla en proporciones generosas: 88m. de largo, 12m. de ancho y 29 de alto.
El Trinity College no está lejos de allí y sus jardines, South Paddock y North Paddock, se pueden visitar; queda cerca también la Wren Library



Las bicicletas, como no podía ser menos en una ciudad pequeña y repleta de estudiantes, son la forma más común de transporte y en sus aparcamientos abundan los carteles que anuncian un sinfín de actividades culturales de todo tipo. 




St. Mary Church.
 (Anécdota negativa: al subir a su torre empezó a darme, por motivos que todavía no conozco, un achuchón imponente que consiguió ponerme los pelos de punta y que ha hecho que no vuelva a intentar subir por sitios estrechos y empinados. Si tiene usted claustrofobia ni lo intente).










El autor de este blog en las puertas de Round Church, la iglesia del Santo Sepulcro, del siglo XII, que es una de las pocas naves redondas que existen en toda Inglaterra. El diseño de la misma está inspirado en la del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Texto y fotos: Javier Nebot