viernes, 29 de enero de 2021

Opinión personal (78): El siglo XVIII y su cultura en el cine (7).

 Películas ambientadas en el siglo XVIII 

(continuación).

-“Nannerl, la hermana de Mozart” (2010). Película francesa dirigida por René Féret. Nos cuenta la historia de Nannerl, la hermana mayor de Mozart que, como él, fue también niña prodigio. En Francia fue presentada a Luis XV, que le encargó componer música, pero en el camino de Nannerl se interpusieron los límites (machistas, consustanciales y estructurales) de la época, una época en la que, ciertamente, las mujeres, incluso las muy inteligentes y dotadas, lo tenían francamente difícil. De hecho, ninguna de ls composiciones de Nannert Mozart ha sobrevivido.

(1490) Nannerl, la hermana de Mozart (2010) - YouTube

 -“Retrato de una mujer en llamas” (2019). La directora francesa Céline Sciamma nos cuenta una historia de amor lésbico en el marco, esta vez muy íntimo y personal, del siglo XVIII (1). Se trata más de una historia de descubrimiento personal ubicada en un ambiente dieciochesco que de un análisis de mentalidades del XVIII que intentan superar y romper los moldes de su época.

-“Un asunto real” (2012). Una película danesa que nos narra con acierto y brío, la historia de un médico progresista que, cuidando del rey (y de la reina) de Dinamarca, intentó introducir en el país los valores de la Ilustración. Dirigió Nikolaj Arcel. 


-"La muerte de Luis XIV" (2016). Luis XIV marcó, sin duda, el destino de Francia y también de otros muchos paises (entre ellos el nuestro, al imponer -Guerra de sucesión, por medio- a su nieto como rey de España). Su muerte supuso el fin de una época y el inicio de la decadencia francesa (aunque, generalizando, el siglo XVIII continuaría siendo un siglo francés). 

El film de Albert Serra nos cuenta los últimos días del rey.
La historia nos sitúa en 1715. Luis XIV siente un agudo dolor en la pierna y, pocos días después está convaleciente en Versalles. Empieza una agonía que le llevará a la muerte rodeado de sus más fieles súbditos.

-"Ridicule" (1996). En el siglo XVIII demostrar agudeza mental y verbal era uno de los requisitos imprescindibles para el éxito social. Imposible vivir en la ligereza y la frivolidad sin poseer un ingenio afilado y una lengua  sagaz y "vivaracha".
La película de Patrice Laconte, nominada al Óscar a la mejor película de habla no inglesa, nos sitúa perfectamente en el contexto dieciochesco y deja clara la importancia del lenguaje y del humor en los ambientes cortesanos.


-"The lovers" (2015). Película dirigida por Roland Joffé, con un guion suyo basado en una historia de Ajey Jhankar. Rizando el rizo, se nos cuenta la historia de un arqueólogo que cae en coma y en ese estado se traslada mentalmente a la India y, además, en el año 1778. De esta forma vivirá una intrépida vida de aventuras y para escapar de esa encrucijada espacio-temporal deberá, ¡cómo no!, recurrir al poder de un anillo.

-"Un pueblo y su rey" (2018). Para terminar esta relación de películas ambientadas, de forma general, en el siglo XVIII,  (2) una película francesa sobre la revolución francesa.
La revolución supuso el final de un época y el inicio de la transformación sociopolítica de Francia, de Europa y del mundo. Se movilizaron una enorme cantidad de fuerzas transformadoras y cristalizaron en uno de los procesos de cambio más radicales de todos los vividos hasta ese momento.

-continuará-

Nota.

(1) No deja de ser asombroso, para alguien no imbuido en ideologías identitarias, el interés de la cinematografía actual para llevar al cine histórico problemáticas que, sin duda existiendo en esos momentos, se vivenciaron y resolvieron -más que probablemente- con parámetros diferentes o los que muchas veces se sugieren. Trazar la historia con perspectivas actuales es algo tan antiguo que los romanos (y los cristianos después de ellos) ya lo hicieron con éxito en su momento, pero choca observar que en la actualidad y a pesar de los relativismos imperantes, se pretenda imponer un relato concreto sin tener en cuenta lo que conoce ya con cierta exactitud y verosimilitud. 

(2) Otras películas: Rob Roy, la pasión de un rebeldeRob Roy, la pasión de un rebelde (1995) - FilmAffinity
Outlander, serie de television Outlander (Serie de TV) (2014) - FilmAffinity
Poldark, serie de televisión Poldark (Serie de TV) (2015) - FilmAffinity

Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
En ningún caso hay en este blog interés económico directo ni indirecto.
 Texto: Javier Nebot

jueves, 28 de enero de 2021

Opinión personal (77): El siglo XVIII y su cultura en el cine (6).

Películas ambientadas en el siglo XVIII (continuación).

-“El temible burlón” (1952). La película de Robert Siodmak es, realmente, un clásico del cine de aventuras, ubicado en un determinado contexto histórico. Bucaneros, piratas y filibusteros predominaron, como bien sabemos, mucho más en el siglo XVII que en el XVIII, pero películas como ésta (y sus múltiples herederas), ayudan de una manera amable a realizar una primera toma de contacto con un siglo que, como ya estamos viendo, fue intenso, complejo y diverso.  The Crimson Pirate - Wikipedia, la enciclopedia libre

Cartel anunciador de El temible burlón (1952).

El temible burlón (1952) - FilmAffinity

Burt Lancaster, mozo gallardo, atlético y saltarín (y posteriormente insuperable Príncipe de Salinas en El Gatopardo (Visconti, 1963)), consolidó su fama con películas como ésta en la que habilidades circenses, acción a tope y algo de historia -ciertamente light y aventurera-, eran más que suficientes para un público poco exigente, deseoso más de entretenimiento que de recibir lecciones de historia.  

El temible burlón (1952) - IMDb

(1482) The Crimson Pirate (1952) Official Trailer - Burt Lancaster Swashbuckler Adventure Movie HD - YouTube

(1482) Burt Lancaster y Nick Cravat en El temible burlón - YouTube

 -“El último mohicano” (1992). Basada en la famosa novela del escritor estadounidense James Fenimore Cooper, la película nos cuenta las peripecias de Nathaniel, hijo adoptivo de un indio que se considera el último de los mohicanos, y sitúa la acción en medio de las luchas entre ingleses y franceses por el dominio del rio Hudson, en 1757. Fue dirigida por Michael Mann y cosechó una gran éxito entre todo tipo de públicos. Fue también una gran oportunidad para Daniel Day-Lewis que dejó constancia de su extraordinaria capacidad para adaptarse camaleónicamente a todo tipo de personajes. 

Fotograma de la película El último mohicano.

Si comparamos esta película con la película anterior, de 1952 -cuarenta años de distancia- y aunque la temática realmente sea muy distinta, podemos observar el tremendo cambio estilístico y narrativo experimentado en este lapso de tiempo. Ambos films se basan en hechos más o menos históricos -sin olvidar claro que ambos son, sobre todo, películas de aventuras-, pero su tratamiento es casi opuesto. En la primera prima sobre todo la acción y el divertimento, en la segunda no se obvian estos elementos (realmente consustanciales al cine, salvo que uno quiera quedarse convertido en estatua de sal dentro de la sala), pero se mima extraordinariamente la puesta en escena y se establece una mirada realista que da credibilidad a la historia aunque ésta proceda de una novela. 

Cartel anunciador de El último mohicano (1992).

 -“Harlots: Cortesanas (serie de televisión)” (2017). La televisión ha demostrado, desde hace ya bastantes años, sus enormes posibilidades respecto a la recreación de ambientes históricos con obras muy notables y cada vez más perfeccionistas (especialmente algunas series de la BBC, aunque su buena labor empieza a ser imitada). 

Fotografía promocional de la serie de televisión Harlots.

Esta serie del Reino Unido, de tres temporadas (2017-2019), nos introduce con gran detalle en el mundo de la prostitución en el Londres del siglo XVIII. Todo un microcosmos social y una realidad apabullante que pocas veces aparece en los libros de historia. Capítulo a capitulo observamos los complejos entresijos de los burdeles, los antagonismos sociales de sus protagonistas, las hipocresías más o menos institucionalizadas y los fundamentalismos de todo tipo y pelaje que condicionaban la vida de muchas mujeres de la época. Podemos observar no solo a las cortesanas protagonistas sino a una gran variedad de personajes y situaciones propias y típicas del siglo XVIII. 

Fotografía promocional de la serie de televisión Harlots.

(1482) Harlots - Temporada 1 - Trailer #1 - Subtitulado al Español - YouTube

Harlots: Cortesanas (TV Series 2017–2019) - IMDb

(1482) HARLOTS Season 2 Trailer (2018) Hulu Series - YouTube

(1482) HARLOTS Season 3 Official Trailer (HD) Brothel Drama - YouTube

 -“Historia de una revolución” (1989). Miniserie francesa (360´) dirigida por Robert Enrico y Richard T. Jeffron. Nos cuenta la revolución francesa con cierto detalle. En 1789, Luis XVI convoca los Estados Generales para ver cómo resolver el grave problema de la deuda francesa. En 1792, el rey, temeroso de los revolucionarios, intentó huir de Francia. A partir de ahí el Terror marcará el día a día y la guillotina hará profunda limpieza de los individuos considerados reaccionarios o simpatizantes del antiguo régimen (ya se sabe que los revolucionarios son siempre superiores moralmente hablando). 

Fotograma de Historia de una revolución (1989).


Cartel promocional de Historia de una revolución


-“La favorita (2018). La película de Yorgos Lanthimos nos sitúa en la Inglaterra de principios del siglo XVIII. Se centra en la historia (peculiar y lésbica) de una reina Ana, última de los Estuardo, en estado de decrepitud y decadencia manifiesta (después de ella los Hannover - hoy Windsor- entrarían en el país como soberanos), su asesora y amante, Lady Sarah, y la aspirante a sustituir a ésta última. Un trio en el que poder, amor, celos y envidias priman sobre cualquier otra consideración.

Fotograma de La favorita.

Las intrigas sentimentales y palaciegas, con revolcones por medio, muestran la realidad de una época en la que la política estaba, muchas veces, en manos de los menos capacitados. 
La película se ciñe bastante, por lo que parece, a los datos históricos que se poseen sobre las relaciones tortuosas y particulares de las tres damas que dominan la acción. Estas son interpretadas por tres grandes actrices (Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone) que demuestran a la perfección su dominio escénico (de hecho, Olivia Colman recibió el Óscar a la mejor actriz por su trabajo) y hacen totalmente creíble un trio que, en principio, y aun estando en el siglo XXI, resulta, por lo menos, algo chocante. 

Fotograma de La favorita.

-“La marsellesa” (1938). Una película clásica de Jean Renoir. La revolución francesa vista –en principio- a través de los ojos de algunos de sus participantes. 

Cartel promocional de La marsellesa, film de Jean Renoir.

Cartel anunciador del film La marsellesa, de Jean Renoir.


 -“La noche de Varennes” (1982). Otro clásico, esta vez a cargo del italiano Ettore Scola. 
Se trata de la crónica de un viaje que comparten Luis XVI, María Antonieta, Casanova, el escritor francés Restif de la Bretonne, una de las damas de compañía de la reina y el estadunidense Thomas Paine. Personajes muy diferentes en una situación complicada, aunque de muy diferente implicación para cada uno de ellos.



Fotograma de La noche de Varennes, film de Ettore Scola.


-“La tragedia de la Bounty” (1935). En 1789, la tripulación del buque británico Bounty se amotinó contra un capitán ferviente adorador de la disciplina inglesa (por lo visto, nada como un buen látigo). Pero la disciplina que el susodicho aplicada con tanto ahínco y saña no fue precisamente, vistos los hechos, del agrado de su tripulación. 
Ésta, harta de sus excesos, decidió dejarle a la buena de Dios en un bote, pero el capitán Bligh, cosas del destino, sobrevivió para contarlo y exigir justicia (ya se sabe que mala hierba nunca muere). 
La película fue dirigida por Frank Lloyd. La protagonizaron Charles Laughton y Clark Gable.


Posteriormente, se realizaron otras dos versiones, una en 1962 y otra en 1984.
-“Rebelión a bordo” (1962), fue dirigida por Lewis Milistone y protagonizada por el icónico y todavía atractivo Marlon Brando, con el incentivo de ser rodada en unos paradisiacos lugares de los mares del sur.
Cartel anunciador de Rebelión a bordo (1962).


Fotograma de Rebelión a bordo (1962).

-"Motín a bordo" (1984) fue dirigida por Roger Donalson y protagonizada en esta ocasión por el actor australiano, Mel Gibson, secundado por actores tan excelentes como Anthony Hopkins, Daniel Day-Lewis, Laurence Olivier, Liam Neeson y Edward Fox.
Cartel anunciador de Rebelión a bordo, 1984.

Fotograma de Motín a bordo (1984).

Todas las imágenes y/o vídeos que se muestran  corresponden al artista o artistas referenciados.
Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
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miércoles, 27 de enero de 2021

La obra provocadora/Sección Adultos (56): Piotr Pavlenski. El sufrimiento físico como arte.

Esta sección debe considerarse propia de mentalidades ADULTAS y formadas pero, si con todo, le molesta la exhibición del cuerpo humano desnudo o en situaciones de erotismo explícito, por favor, opte por mirar otras secciones de las muchas que hay en este blog y que pueden ser más adecuadas a sus intereses personales.

Como es casi imposible medir el nivel de sensibilidad o estupidez de cada individuo, prefiero ir a lo seguro y clasificar este sitio como adecuado solo para adultos.  

Aunque ese término es todavía etéreo y nebuloso para mí, la advertencia deja claro que la responsabilidad sigue siendo del espectador.

    Por la propia idiosincrasia de esta sección se muestran aquí, en muchas  ocasiones, materiales sensibles, por lo tanto, si eres menor de edad o te desagrada ver este tipo imágenes, por favor, cierra la ventana.

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Los caminos del arte llevan, en su constante afán de novedades, hacia rutas extrañas y no siempre lo que se dice estéticas, término -por otra parte- hoy muy cuestionado y de capa caída. En la actualidad, se considera arte, en muchas ocasiones, a lo que choca y sorprende, a lo que provoca, con o sin gusto (que es un concepto que se ha quedado muy anclado, por lo visto -y para disgusto de muchos- en el siglo XVIII). 
Duchamp se volvió inmortal al otorgar a un urinario la consideración de obra arte y colocarlo en un museo, ajeno -a Dios gracias- a su función utilitaria. 
Otros artistas han preferido, entre otras cosas, disecar tiburones (Damien Hirst)
o, directamente, enlatar su propia mierda, tal y como hizo en 1961 el artista italiano Piero Manzoni, con el aplauso y convivencia de los popes y popas del arte moderno (aunque realmente era una crítica mordaz a los absurdos del mercado del arte).
Tampoco han faltado propuestas reivindicativas como la de la vasca Itziar Ocariz, cuyas meadas publicas se han internacionalizado y aplaudido por los sectores vanguardistas, llegando incluso a representar a España en la Bienal de Venecia.
Entramos y nos movemos, sin duda, en un terreno complejo y con muy diversas -y a veces encontradas- justificaciones y que, para bien o para mal, ha supuesto para muchos creadores "un nicho de mercado" ya que difícilmente sus polémicas propuestas pasan desapercibidas y animan el cotarro.
En una línea similar de provocación se mueven las puestas en escena del artista ruso Piotr Pavlenski (Leningrado, 1984) que decide elevar su radical protesta hacia aquello que le disgusta auto mutilándose de forma explicita, dejando constancia de que el dolor mental o la impotencia lacerante ante el inmovilismo de la sociedad actual pueden ser mayores y más desgarradores que los que producen las heridas físicas. 
Coserse los labios, cortarse un trozo de oreja o clavarse el escroto en los adoquines de la Plaza Roja, son algunas de las escenificaciones más notorias y publicitadas en los medios, tal y como se se puede ver en los siguientes enlaces.

Piotr Pavlenski durante la actuación "Fixation" en la Plaza Roja de Moscú. 2012.

Piotr Pavlenski durante la actuación "Fixation" en la Plaza Roja de Moscú. 2012.

Piotr Pavlenski durante la actuación "Fixation" en la Plaza Roja de Moscú. 2012.

Según el artista:  "Un artista desnudo, mirando a sus testículos clavados a los adoquines es una metáfora de la apatía, indiferencia política y fatalismo de la sociedad rusa"

El artista durante la actuación "Swen Mouth". Julio 2012.

El artista durante la actuación "Swen Mouth". Julio 2012.

https://www.antena3.com/noticias/mundo/liberan-artista-ruso-que-clavo-sus-genitales-plaza-roja-moscu_201311115752af0e4beb2837bbfc7703.html

Piotr Pavlenski durante la actuación "Carcasse". San Petersburgo, 3 de mayo 2013. © Handout ./REUTERS
Piotr Pavlenski durante la actuación "Carcasse". San Petersburgo, 3 de mayo 2013. © Handout ./REUTERS
Piotr Pavlenski durante la actuación "Carcasse". San Petersburgo, 3 de mayo 2013. © Handout ./REUTERS
Piotr Pavlenski durante la actuación "Carcasse". San Petersburgo, 3 de mayo 2013. © Handout ./REUTERS

Piotr Pavlenski durante la actuación "Carcasse". San Petersburgo, 3 de mayo 2013. © Handout ./REUTER

https://www.artriot.art/artist.html?id=PyotrPavlensky&ch=perfomance&tid=40

Automutilación. Moscú. Octubre 2014.
Automutilación. Moscú. Octubre 2014.
Automutilación. Moscú. Octubre 2014.


Otros creadores también han utilizado el cuerpo, propio o ajeno, como elemento de protesta, manifestación, reivindicación o, también, satisfactorio exhibicionismo. 


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lunes, 25 de enero de 2021

Opinión personal (76): El siglo XVIII y su cultura en el cine (5).

Películas de ambientación dieciochesca.

 -continuación-

-“Diálogos de carmelitas” (1960). La religión, una de las bestias negras a abatir según muchos ilustrados y revolucionarios, no dejó de existir ni de cuestionar la realidad, a pesar de los intentos serios de muchos ilustrados (1). Basada en una obra de Georges Bernanos (que a su vez se inspiró en la obra de Gertrud von le FortLa última del cadalso”), la película de Phillippe Agostini nos cuenta la persecución que sufrió la orden carmelita y el posterior martirio de dieciséis monjas del convento de Compiégne, en 1794, cinco años después de que estallase la revolución francesa.

Cartel promocional de la película.

En la película se nos muestran dos mundos contrapuestos, el reaccionario, representado por el respeto y entrega a los antiguos valores y creencias, y el revolucionario, deseoso de crear una nueva existencia basada en valores ilustrados, además de romper con todo lo anterior. En principio, y por lo que se ve en la película, dos mundos totalmente irreconciliables. 

Diálogos de Carmelitas (1960) - FilmAffinity

Fotograma de la película Diálogo de carmelitas.

-“El capitán Jones” (1959). Dirigida por un hoy olvidado John Farrow, esta película es un ejemplo de las habituales películas de aventureros situadas en ambientes caribeños o en sus cercanías (en este caso las colonias norteamericanas que están a punto de declarar la guerra de la independencia). Protagonizan la historia unos marinos (con el capitán Jones a la cabeza) que a veces actúan como piratas y a veces como elegantes caballeros. Film para públicos poco exigentes que quieran pasar el rato en una tarde de sábado invernal y lluviosa. 

Carátula en Blue-Ray de El Capitán Jones.
Cartel anunciador de El capitán Jones.

-“El pequeño salvaje” (1970). Las tesis roussonianas del “buen salvaje” tuvieron su particular constatación práctica en el caso verídico de Víctor de Aveyron, un “niño-lobo” que apareció a finales del siglo XVIII en Francia, cerca de Toulouse, después de haber sobrevivido, por lo que parece, solo, durante años, en el bosque. Se trata de una de las películas más celebradas de François Truffaut y en ella el cineasta trata de mostrarnos la importancia de los procesos de socialización en el ser humano, a la vez que especula lanzando hipótesis sobre qué sucede cuando este no se produce normalmente. Film de culto.
Fotograma de la película El pequeño salvaje.
Retrato de Víctor, el niño salvaje. Del libro de Jean Itard La educación del hombre salvaje.

-“El perfume. Historia de un asesino” (2006).Versión cinematográfica de la exitosa (e hipnótica) novela de Patrick Süskind. Dirigida por Tom Tywker, la película intenta reflejar algo excesivamente sutil como para conseguirlo en su totalidad: el olor. Un factor muy a tener en cuenta, ya casi olvidado hoy en día, que marcó indeleblemente la realidad de las ciudades y sus habitantes. En este sentido, la película refleja bien un ambiente que estaba dividido –y no proporcionalmente- entre la hediondez más absoluta y los perfumes más elaborados y exquisitos (2).

Cartel anunciador de El perfume.

-“El puente de San Luis Rey” (2004). Dirigida por Mary McGuckian, se trata de una historia ambientada en el Perú del siglo XVIII, según la novela homónima de Thorton Wilder (ganador del premio Pulitzer en 1926). Hubo dos películas anteriores que versionaron esta novela, en 1929 y en 1944, y según algunos críticos, ésta es la peor de las tres aunque, al menos, hay que reconocerle una ambientación excelente que refleja muy bien el ambiente de las colonias americanas de España. 

Cartel anunciador de la película.


-“La misión (1986). La película de Roland Joffé incide también en el ambiente colonial español, aunque centrándose en la labor civilizadora de las misiones jesuíticas en Suramérica y en la lucha contra el poder político de las potencias del momento que deseaban hacer y deshacer a su antojo (España y Portugal, en el contexto del Tratado de Madrid de 1750, con el que se dirimió, siquiera momentáneamente, la disputa por la colonia del Sacramento, en la desembocadura del Río de la Plata) (3). Esta película presenta una parte de la labor de los jesuitas en aquellas tierras, poco conocida -y menos aun reconocida, incluso en su época- ya que la atención sobre esta orden y sus actuaciones (debido en buena parte a su voto de obediencia al Papa de Roma) se centraba en su relación con el poder y con lo que se consideraban fuerzas retrógradas o involucionistas de la sociedad de la época.
La BSO de Morricone, sublime. 
Fotograma de la película La misión.

Fragmento del cartel anunciador de La misión.

-Continuara-
Notas.

(1). El "calor" revolucionario y la tradicional postura inmovilista de la iglesia (de forma muy visible en la católica, pero también en otras confesiones protestantes), chocaron -especialmente al inicio- de forma previsible y en ocasiones, lamentablemente, sangrienta. Más de mil quinientos años de entender la realidad social y económica de una manera muy concreta pesaban a la hora de asumir o adaptarse a los cambios que se estaban produciendo en el siglo y que cristalizaron en el estallido de la revolución y en el subsiguiente Terror. Adentrarnos en esta lucha seria tarea mucho más ardua de lo que una imagen general -y centrada además en su reflejo en el cine- puede dar de aquella época y de esas tensiones ideológicas y existenciales (tensiones que todavía perviven, si es que no se acrecientan, en nuestra época debido a la simpleza de los populismos y su afán de crear polémicas de trazo gordo y basto).

(2) Aunque el film es ciertamente meritorio y aunque es ya un lugar común anteponer siempre la obra literaria a su versión cinematográfica, no se puede negar que las páginas de Süskind transmiten mucho mejor ese mundo etéreo de los olores que los fotogramas –magníficos en ocasiones- de la película. Algo tan sensorial como el olfato parece, curiosamente, más próximo a la literatura que a lo visual aunque estén en profunda sintonía. 

(3) La expulsión de los jesuitas, orden vinculada por obediencia al Papa, y siempre asociada a su poder político y social, es un caso históricamente complejo y digno de un estudio detallado. La expulsión de varios países europeos y de sus respectivas colonias vino acompañada, poco después, de la supresión de la Compañía de JesúsExpulsión de los jesuitas de la Monarquía Hispánica de 1767 - Wikipedia, la enciclopedia libre

La expulsión de los jesuitas de España (1767) - Expulsión y exilio de los jesuitas de los dominios de Carlos III (cervantesvirtual.com)

1767: los jesuitas son expulsados de España (muyinteresante.es)

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