jueves, 20 de mayo de 2021

Opinión personal (86): El siglo XVIII y su cultura en el cine (15).

 Francia incendia Europa

Si la “revolución americana” supuso la creación de un nuevo estado basado en principios ilustrados, la “revolución francesa” implicó la destrucción de todo un sistema social y supuso un esfuerzo por crear una nueva sociedad en base a valores muy distintos y haciendo tabla rasa del pasado

La posterior difusión de esos nuevos valores a prácticamente todos los países europeos quizás fue algo “forzada”, ya que en buena parte la realizaron los ejércitos napoleónicos pero, fuese como fuse, la verdad es que se modificó definitivamente el mapa geo-político y social del continente. 

Como bien señala Juan Pablo Fusi (1) la revolución fue un hecho de enorme complejidad, claramente multifactorial. No nació solo de la miseria. La crisis fue estallando en los más diversos frentes y la monarquía no supo lidiar correctamente en ninguno de ellos (ni tampoco la aristocracia conservadora en la que se apoyaba).  La sociedad anhelaba cambios pero, a su vez, era poco proclive a los mismos salvo en el caso de los abanderados revolucionarios que pretendían una transformación radical.

 En cualquier caso, los cambios ya estaban produciéndose a muy diferentes niveles a lo largo de todo el siglo XVIII y a varios de ellos nos hemos referido en los de primeros posts de esta serie: inicios de la industrialización en Inglaterra, movimiento ilustrado expandiéndose por toda Europa y – como acabamos de ver en la entrada 14- demostrando nuevas posibilidades políticas en América, con la aparición en el escenario geo-político de una nueva potencia: los Estados Unidos; una burguesía consciente de su poder y deseosa de reconocimiento a todos los niveles…. En definitiva, múltiples factores de muy diversa índole, culturales, intelectuales, políticos, económicos, demográficos, tecnológicos etc., que posibilitaron la transformación de las sociedades agrarias tradicionales, propiciando una “aceleración” histórica que acabó con el sistema social anterior e instauró las pautas iniciales del mundo moderno tal y como hoy lo conocemos (2). 

Los revolucionarios franceses llamaron a este periodo histórico la era de la razón, mientras que los científicos la veían como la era de la ciencia y los políticos la consideraron como la era de la democracia y los derechos humanos. De forma muy resumida me gustaría reseñar algunos elementos claves que se podrían englobar en tres apartados: La sociedad estamental, la Ilustración y la Revolución francesa, una revolución que culminó con la aparición de un personaje que, en su afán modernizador pero también conquistador, modificó radicalmente la situación política en Europa: Napoleón

-La sociedad estamental. 

Cuando hablamos en este contexto de los “cambios” producidos en Francia y –casi inmediatamente- en toda Europa a finales del XVIII ¿de qué hablamos realmente? Surgió una nueva sociedad en la que podemos reconocernos, pero ¿Cómo era la sociedad anterior a dichos cambios? La mayoría de los manuales al uso (3) señalan las principales características de la sociedad estamental o del “Antiguo Régimen” como la llamaban también los revolucionarios franceses (o sociedades agrarias desde un amplio concepto sociológico): 

-Demografía “antigua: natalidad muy alta, pero con una mortalidad también muy alta (4).  -Economía agraria: más de tres cuartas partes de la población se dedicaba a la agricultura. Las crisis cíclicas implicaban hambrunas y enfermedades y propiciaban que el exceso de mano de obra se empezase a trasladar de forma mayoritaria hacia las ciudades (también a la emigración hacia América, aunque en el caso concreto de Francia ésta fue bastante inferior a las tasas de otros países europeos en los que sí fue un factor muy relevante). -El comercio se desarrollaba sobre todo a larga distancia. La dinámica económica pasaba también por crisis con periodos de estancamiento que provocaban fatales consecuencias en los niveles de calidad de vida de la población. -Ciudades pequeñas: salvo contadas excepciones las urbes no se hiperdesarrollaron como pasaría pocas décadas después por impacto de la industrialización. -Una estructura social estamental. Claramente aristocrática en donde la propiedad se concentraba abrumadoramente entre el Rey y la Iglesia y en donde la burguesía empezaba a exigir un papel determinante. -Una forma de gobierno absolutista. Monarquía de derecho divino (J.B. Bossuet intelectualiza la posición divina del rey mientras que filósofos como T. Hobbes mantienen ya en el siglo XVII la postura de que es el pueblo la base del poder del rey). -Se inicia el despotismo ilustrado: un absolutismo apoyado en la burguesía y en los nuevos valores ilustrados que empezaban a contar ya con amplia aceptación social no solo entre la propia burguesía si no, también, entre aristócratas intelectuales. (Hay excepciones por anticipación: Inglaterra ya había realizado su particular “revolución gloriosa” en 1688 –Bill of the Rights- y tanto los Países Bajos como la República Veneciana se movían en parámetros más democráticos de los habituales en la época).

https://www.liceus.com/producto/demografia-economia-tipo-antiguo-sociedad-estamental/

-La Ilustración. 

Quizás sea éste uno de los movimientos culturales de mayor alcance en la Historia si nos atenemos a sus consecuencias transformadoras a posteriori y si tenemos en cuenta que so onda expansiva todavía perdura. Su expansión y “brillo” , ciertamente,  todavía se mantienen  hoy. 


Los contenidos de lo que se conoce como “Ilustración” ya fueron apuntados, como he señalado al inicio de este trabajo, en épocas anteriores. Miguel Avilés Fernández incide, en el artículo correspondiente de la “Gran Historia Universal”: “Lo que se entiende por movimiento cultural ilustrado es más bien la consecuencia de una cierta sistematización de conceptos conocidos y, sobre todo, de su divulgación y aplicación práctica(5). Si los temas y cuestiones filosóficas quedaban en un terreno muy minoritario hasta el momento, a partir de las primeras décadas del siglo XVIII se empezará a generalizar el interés dentro de determinados círculos cuyos abanderados eran aristócratas, pero que fueron incorporando con bastante celeridad a un sector cada vez más en alza dentro de la sociedad: los burgueses. Las nuevas ideas fueron germinando y desarrollándose con rapidez por toda Europa y algunas de sus colonias, aunque “de todos los países europeos proceden los principales materiales de acarreo que configuran la Ilustración, fue Francia el país que contribuyó de modo más decisivo y eficaz a dar unidad y resonancia a la cultura ilustrada, hasta el punto de que el siglo XVIII quedara impregnado, fundamentalmente, por la cultura francesa y por su lengua, principal instrumento de difusión mundial(6).
De alguna manera la Ilustración recupera los valores ya ensalzados en el Renacimiento (aunque enfocados hacia la transformación del futuro y no hacia una idealización del pasado): renovado interés por la naturaleza y el hombre; se valora, incluso a veces se idolatra, la razón como la mejor forma -si no la única- de acceder al conocimiento; se intenta aplicar formas de organización racionalizadas tanto a nivel político como económico. Probablemente la diferencia más sustancial con el Renacimiento se observe en su relación con la religión ya que aquí el criticismo fue absolutamente demoledor cuestionando la mayoría de los presupuestos que se consideraban “revelados”. 

Todo ello propició un radical cambio de paradigma: Frente a lo sobrenatural, se valoraba lo natural a secas; frente a la revelación se esgrimía la razón; frente a la salvación del alma y el cielo futuro se reclamaba con vehemencia la felicidad ahora; frente a dogmatismos y certezas se defendía el cuestionamiento permanente a la luz de los nuevos enfoques. En todo este contexto surgió un encomiable intento de sistematización y difusión: la Enciclopedia (7) que ya tuvo un digno antecedente en el “Diccionario histórico y crítico”, publicado entre 1695 y 1697 por Pierre Bayle aunque quizá el valor distintivo de la Enciclopedia resida en el espíritu que la inspiraba: la defensa de la razón como instrumento único para lograr el conocimiento de todas las cosas (incluido Dios) y refutar los errores de la tradición alejando radicalmente el oscurantismo. 
Como bien señalan algunos historiadores, con la publicación de la Enciclopedia la Ilustración sale de los salones a la calle (1751). En el arte de la época se observa una transición del rococó a las líneas más “racionales” del neoclásico; la música, hasta el momento también refugiada y protegida en los salones, salta a la calle para expresarse en conciertos y salas abiertas a un público no aristocrático. 
¿Cómo poner caras a la Ilustración? 
Fueron muchos los que contribuyeron a ello, pero nombraré solo a aquellos que han pasado a la Historia como próceres del movimiento: Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, D. Hartley, J.Berkeley, David Hume, Adam Smith, Thomas Reid, Condillac, Denis Diderot, Montesquieu, Kant, y un largo etc. (8)

Toda una pléyade de personalidades que contribuyeron a intelectualizar los cambios de una manera que hizo imposible una vuelta atrás. Desde luego hubo “contra-reacción”, aunque no alcanzó el nivel intelectual suficiente como para conseguir invertir los cambios (Cagliostro o Mesmer podrían ser algunos de sus representantes, pero los elementos irracionales de sus discursos fueron considerados como “charlatanería taumatúrgica” (9). A nivel social la reacción adquiriría matices complejos a través de todo el siglo XIX).
 Hay algo que si me gustaría señalar antes de acabar esta breve recensión porque me parece de capital importancia: 
el ideario de la Ilustración NO se conformaba con la teoría: anhelaba conseguir su aplicación práctica
El movimiento ilustrado quería considerarse una alternativa global a las interpretaciones sociales vigentes hasta entonces. No se trataba de regodearse en los planteamientos intelectuales: su fe en las posibilidades de transformación, en lo que consideraban mejoras inexcusables, fue determinante. De hecho esa fe en el PROGRESO encendió la mayoría de los movimientos socio-político y culturales del siguiente siglo
¿De qué medios se valieron los ilustrados para difundir sus ideas? 
Como la enseñanza estaba monopolizada por las órdenes religiosas (en los países católicos los jesuitas primaban sobre las demás ordenes) parecía que se iba a dar un encontronazo de alto nivel pero, curiosamente, este fue más “matizado” de lo esperado ya que en los países católicos se había insistido en las bondades de la naturaleza humana (frente al pesimismo protestante) y “se estimulaban las cualidades naturales de los estudiantes para hacerlos más receptivos a una gracia que no destruye la naturaleza, sino que la eleva al plano de lo sobrenatural. En principio, pues, no cabía esperar una grave contradicción entre la enseñanza católica y las ideas de la Ilustración, en cuanto que en éstas se afirmaban los valores naturales del hombre(10).
 En cualquier caso, antes que en la enseñanza las nuevas ideas se fueron introduciendo por otros medios: Los medios de difusión de la palabra escrita se ampliaban y diversificaban. Ya hemos hablado de la publicación de la Enciclopedia francesa, pero no fueron menos eficaces las “filtraciones” de ideas que se producían a través de los periódicos (que iban aumentando en número y en tiradas). En cuanto la palabra “habladano podemos menoscabar la importancia de los “salones” focos de concentración de los ilustrados del momento y en donde los aristócratas intentaban reunir a los mejores cerebros de la época. Fueron mujeres las que muchas veces propiciaron el éxito de los salones más renombrados (Madame Geoffrin, Madame de Lambert, Madame Tencin, Mademoiselle de L´espinasse, por poner solo algunos ejemplos) a pesar de la “competencia” de otros salones que también tenían reconocida fama como el “Club del entresuelo”, o la tertulia del Barón de Holbach (anticlerical ferviente e ilustrado influyente). 

Al ser la Ilustración un fenómeno casi exclusivamente urbano no podemos olvidar la importancia de los “cafés” y de los “clubes. Tampoco la de las “Academias provinciales” e instituciones similares como las sociedades literarias y filantrópicas que en España tuvieron cierto auge a través de las llamadas “Sociedades económicas de Amigos del País” (la de los “Caballeritos de Aizcoitia”, por citar un caso cercano) (11).

-continuará-
Notas:

(1) Juan Pablo Fusi, Breve historia del mundo contemporáneo, desde1776 hasta hoy

(2) Son muchos los autores que refieren el fenómeno de la aceleración histórica como signo distintivo de la modernidad. La humanidad ha cambiado más en los últimos tres siglos que en los veinte siglos anteriores. David Christian, desde una perspectiva muy amplia holística señala el mismo fenómeno, observable, en cualquier caso, por cualquier interesado en la historia (Mapas del Tiempo. Introducción a la “Gran Historia”, 2007). 

(3) Como es lógico hay información de muy fácil acceso y consulta sobre la sociedad estamental ya que no fue algo aislado o esporádico en el tiempo si no el sistema social predominante en toda Europa durante varios siglos. En internet hay esquemas y resúmenes de “urgencia” válidos para una consulta rápida, así:El Antiguo Régimen. Sociedad estamental (claseshistoria.com)

(4) Se tienen cada vez más datos sobre la realidad demográfica del siglo XVIII, datos que contribuyen enormemente a la mejor compresión de las costumbres del siglo y de algunos fenómenos sociopolíticos de la época. 

(5) Gran Historia Universal. Tomo 19. Pág. 85 (Ilustración. Las ideas). 

(6) Gran Historia Universal. Tomo 19. Pág. 85 (Ilustración. Las ideas). 

(7) Philip Bloom en los libros que ya he mencionado anteriormente, Encyclopedie y Gente peligrosa, narra maravillosamente bien la época y los orígenes de todo el movimiento ilustrado así como la gestación de la Enciclopedia en sí. 

(8) Referencias biográficas, en internet. de los principales protagonistas. 
-Voltaire: http://es.wikipedia.org/wiki/Voltaire 
-Rousseau: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0257-01/broussea.html 
-D. Hartley: http://www.ecured.cu/index.php/David_Hartley 
-J. Berkeley: http://es.wikipedia.org/wiki/George_Berkeley 
-David Hume: http://es.wikipedia.org/wiki/David_Hume 
-Adam Smith: http://es.wikipedia.org/wiki/Adam_Smith 
-MontesquieuMONTESQUIEU (cica.es)

Sobre Messmer: 
Alain Fienklekraut habla, en La derrota del pensamiento (Anagrama), de otros autores anti-ilustrados.

(10) Gran Historia Universal. Tomo XIX, página 108.

(11) Sobre las Sociedades de amigos del País

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Su exposición en este blog pretende ser un homenaje y una contribución a la difusión de obras dignas de reconocimiento cultural, sin ninguna merma a los derechos que correspondan a sus legítimos propietarios.
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Texto:  Javier Nebot

lunes, 17 de mayo de 2021

La obra maestra (11): La Madonna della Rondine. Carlo Crivelli (1430-.

 Tengo debilidad por Carlo Crivelli. Sus obras, vistas en vivo y en directo, hipnotizan.

Carlo Crivelli — Google Arts & Culture

Crivelli, Carlo (1430-1495). » MCNBiografias.com

Este retablo fue pintado por Carlo Crivelli en 1491, para una capilla familiar en la iglesia franciscana de Matelica (Las Marcas, Italia). La Virgen aparece coronada como Reina de los Cielos. con el Niño Jesús en sus rodillas. Los santos de los lados reflejan las preocupaciones de los mecenas (la familia Otomí): uno es un eclesiástico, otro es un soldado. San Jerónimo era el patrón de los eruditos y teólogos, mientras que San Sebastián era el patrón de los soldados. La golondrina que da título al cuadro, símbolo de la resurrección de cristo, se posa en la parte superior del cuadro, sobre la cabeza de la Virgen.

Carlo Crivelli | La Madonna della Rondine (The Madonna of the Swallow) | NG724.1 | National Gallery, London

Desde el Renacimiento hasta nuestros días: 98. Carlo Crivelli (Venecia, 1430/1435- Ascoli Piceno, 1495). (desdeelrenacimientohastanuestrosdias.blogspot.com)

File:Carlo Crivelli - Madonna della Rondine.jpg - Wikimedia Commons





Fotos: Javier Nebot.

jueves, 13 de mayo de 2021

Autorretratos (21): Frantisek Kupka (1871-1957).

 Frantisek Kupka (Opocno, Bohemia oriental, 23 de septiembre de 1871/ Puteaux, Francia, 24 de junio de 1957), fue un pintor y artista gráfico checo. Se le considera uno de los fundadores del arte abstracto y del cubismo órfico. Realizó diversos autorretratos.

Self Portrait | RISD Museum

Kupka, creador de visionesDescubrir el Arte, la revista líder de arte en español





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lunes, 10 de mayo de 2021

Momentos de cine (114): The Ritz (Reino Unido, 1976). Richard Lester.


Comedia de Richard Lester, de humor bastante "astracanado", basada en una obra (y guion) de Terrence McNally.
La historia en si misma es muy sencilla e, incluso, banal: un tipo huye de su cuñado mafioso y acaba por esconderse en un hotel que cuenta con una sauna gay. A partir de ahí las situaciones, vodevilescas, tópicas y algo chuscas en ocasiones (no dejan de ser los setenta), van subiendo de ironía y tono hasta llegar en algunos momentos al esperpento, pero uno se ríe en ocasiones con ganas.
Recibió varias  nominaciones a premios:
3 Globos de oro, incluyendo el de mejor película/comedia musical;
Nominación a la mejor actriz (Rita Moreno) en los Premios Bafta;
Nominación al mejor guion adaptado para comedia del Sindicato de Guionistas.
La banda sonora corrió a cargo de Ken Thorne y de la fotografía  se responsabilizó Paul Wilson.
Protagonizaron el film: Jack Weston, Rita Moreno, Jerry Stiller, Kaye Ballard, Treat Williams, Dave King, F. Murray Abraham, John Everson.





















ENTRADA REVISADA A 2023-10-06.


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miércoles, 5 de mayo de 2021

Lugares (61): Tour por Gran Bretaña. Bath.

 Los romanos llegaron a este valle inglés hace unos dos mil años. Buena parte de su proyecto de romanización -de todos los lugares que agregaban a su Imperio- se basaba en crear una civilización urbana que garantizase ciertos niveles de bienestar. Para ello la construcción de baños termales era algo prioritariamente esencial y por eso mismo, llegar a Bath y encontrarse un interminable caudal de agua caliente, fue un factor decisivo para que se quedaran en la zona durante cuatro siglos.

El tiempo causó sus estragos pero los baños y el templo se restauraron cuidadosamente y se convirtió en un poderoso centro de atracción de visitantes. Ya en la Inglaterra georgiana se puso de moda entre la buena sociedad ir a Bath a relacionarse y, de paso, a tomar las aguas. Actualmente, cientos de miles de turistas se acercan a las ciudad para bañarse en el agua mineral natural en un nuevo balneario que se construyó cerca de los antiguos baños romanos.

Pero Bath, es algo más que un acrisolado balneario con pedigrí histórico. Es una ciudad con estilo, tiendas elegantes, restaurantes, galerías, museos y una hermosísima Abadia.

Bath, Inglaterra | VisitBritain

Bath's Official Tourism Site | Visit Bath

48 horas en Bath, Inglaterra | VisitBritain

5 experiencias de Jane Austen en Bath | VisitBritain



Un poco de historia: El valle en donde se sitúa Bath estuvo habitado durante la Edad de Piedra y la Edad del Bronce. Los celtas, lógicamente, se asentaron allí mucho antes de la llegada de los romanos en el 43 d.C. Éstos construyeron una pequeña ciudad en la que, como hemos señalado más arriba, construyeron un gran templo y los famosos baños. Con la perspectiva histórica, parece que los romanos estuvieran allí poco tiempo, pero la verdad es que permanecieron durante casi cuatro siglos. Cuando Roma perdió la hegemonía (hacia el 410 d.C) los sajones no desaprovecharon la oportunidad y ocuparon Bath, otorgándole el nombre actual. En el 973 a.C. Edgar, el primer rey de Inglaterra, celebró aquí su coronación.


A principios del siglo XII, el obispo John de Villula empezó la construcción de la catedral medieval y mandó construir nuevos baños sobre el manantial, pues las termas romanas hacia tiempo que habían desaparecido. Con el transcurrir de los años, la gran iglesia normanda, terminada en 1166, quedó en ruinas al igual que los baños. En 1499, Oliver King, por lo visto motivado por una visión inspiradora, decidió restaurar la iglesia y fundar la actual abadía. Las obras se pararon en los convulsos años de Enrique VIII, pero se retomaron durante el reinado Isabel I, terminándose an 1617.
En 1702 y en1703 la reina Ana visitó la ciudad y parece que su real presencia alentó la inversion en los baños. En la década de 1720 el arquitecto John Wood y el empresario Ralph Allen empezaron a remodelar la ciudad adoptando el estilo palladiano como modelo estético.
Las Assembly Rooms se inauguraron en 1771 y la Pump Room en 1795.
Jane Austen llegó en 1801 y, en las novelas La abadía de Northanger y Persuación, representó, con cierta causticidad, la vida de la ciudad.


Las modas cambiaron a lo largo del siglo XIX y Bath dejó de interesar, pero lo que parecía un declive ineludible cambió cuando se redescubrieron los baños romanos y se restauraron en 1880.
Como es lógico, las dos guerras mundiales afectaron a la ciudad pero a finales del siglo XX la ciudad volvió a recuperar el favor de los visitantes.
En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad y, para bien o para mal, ahora atrae a millones de visitantes al años (aunque el Covid haya parado en todo el mundo cualquier tipo de visita).

Pulteney Bridge.
Este puente palladiano, bordeado de tiendas, ha sido restaurado siguiendo el diseño original de Robert Adams. Se terminó en 1773 y une las dos orillas del rio Avon.
"En la segunda mitad del siglo XVIII, Frances Pultney heredó la finca rural de Bathwick, de 240 hectáreas, situada al este de bath, al otro lado del rio. La guerra de independencia de Estados Unidos y el estallido de las hostilidades con Francia frustraron los planes de su esposo de edificar una zona residencial neoclásica ajardinada, pero antes se construyeron Pulteney Bridge, Great Pulteney Street y los jardines que tanto gustaban a Jane Austen. Las calles Henrietta Street y Laura Place llevan el nombre de la hija de los Pulteney, Henrietta Laura, quien heredó las tierras y se convirtió en condesa de Bath(Texto de Guías Pitkin).




En esta plaza se encuentra el acceso a la Abadía de bath, a los baños romanos y a la Pump Romm.
La Abadía de Bath tiene de abadía solo el nombre. Perdió su condición en 1539, tras la disolución de los monasterios que decretó el rey Enrique VIII.
Como he mencionado antes Isabel I, pragmática, ordenó su restauración y gracias a ello hoy podemos admirar la magnifica bóveda palmeado, obra de los hermanos Robert y William Vertue. la que fue Abadía tomó nueva vida como iglesia parroquial de Bath.

Las tallas de ángeles que suben y bajan por las escalas esculpidas en la fachada occidental reflejan parte del sueño/visión que, por lo que parece, tuvo el obispo Oliver King en 1499 y que le animaron a restaurar la vieja catedral normanda en ruinas.
Las estatuas que flanquean la puerta representan a San Pedro y San Pablo, a quienes la Abadía de Bath está consagrada.












Direcciones de interés:

Texto y fotos: Javier Nebot